Noticias | Todos artículos


El nivel de las aguas de los ríos checos sigue disminuyendo. La situación está mejorando también en las regiones junto al río Elba, en el noreste del país, donde el viernes la situación fue aún bastante crítica. El nivel del Elba disminuyó este sábado en unos 80 centímetros. Las inundaciones afectaron también la zona de la industria química en dicha región. La dirección de las empresas aseguró que no hay peligro del vertido de sustancias químicas. También el nivel del río Vltava disminuyó en comparación con el miércoles en más de cuatro metros. No obstante, el casco histórico de la capital checa permanece cerrado para la ciudadanía. Pese a que el agua se retira de los barrios capitalinos, muchos habitantes evacuados no pueden regresar aún a sus hogares. Las empresas energéticas están renovando paulatinamente los suministros de electricidad a los domicilios. Al control y reparación se somete también el alcantarillado público.

La situación se está normalizando también en Bohemia del Sur. Sin embargo, estado de emergencia está vigente aún en algunas aldeas cerca de los ríos Vltava y Luznice. En esa región las aguas causaron graves daños, afectando los cascos históricos de las ciudades de Ceské Budejovice y Ceský Krumlov.

Daños muy serios causaron las inundaciones también en Bohemia Central, donde se registran más de sesenta casas derrumbadas o gravemente afectadas.

El ministro del Interior, Stanislav Gross, afirmó que al control preventivo serán sometidas muchas represas en el país.

El nivel de las aguas de la mayoría de los ríos en la República Checa fue bajando este viernes. Crítica siguió, no obstante, la situación en las localidades junto al río Elba, en el noroeste del país. En las ciudades de Decín y Ustí nad Labem fueron evacuadas más de seis mil personas. Todo se complica debido a la concentración en la zona de la industria química. Inundada está la empresa Lovochemie, el mayor fabricante de abonos, así como la planta química Spolchemie. La dirección de ambas empresas aseguró a la población que no hay peligro del vertido de sustancias químicas.

Amenazada siguió la región de Moravia del Sur. El desbordado río Dyje obligó a los habitantes de tres pueblos a abandonar sus hogares. Nada aliviadora es igualmente la situación en la zona de la ciudad de Tábor, en Bohemia del Sur.

En todo el país fueron evacuadas hasta el presente unas 220 mil personas. Las fuertes inundaciones han cobrado trece vidas en la República Checa y causaron enormes daños materiales.

En algunas zonas del país, donde los ríos vuelven paulatinamente a sus cauces, fue levantado el estado de emergencia y se procedió a la paulatina eliminación de los daños. Muchos de los ciudadanos afectados por las inundaciones necesitan ayuda de psicólogos, ya que al ver el desastre causado por las aguas a sus hogares sufren de depresión.

Grandes daños ocasionaron las inundaciones en las redes de electricidad, en las carreteras y vías férreas. Sólo en el sur de Bohemia las aguas derrumbaron o dañaron seriamente alrededor de sesenta puentes.