14-10-2004

En esta edición les ofrecemos dos temas relacionados con la salud: "También la República Checa posee un plan nacional de cara al posible brote de una pandemia de gripe" y... "Tener un hijo después de los treinta, conlleva el peligro de dar a luz un niño que será diábetico".

También en la República Checa crecen temores de una pandemia de gripe

En Europa crecen temores del brote de una pandemia de gripe de dimensiones planetarias que podría cobrarse millones de vidas. La pandemia de gripe, provocada siempre por una cepa nueva y más peligrosa del virus suele brotar aproximadamente cada veinte años. La pandemia de mayores dimensiones en la historia de la Humanidad se produjo en los años 1918 y 1919, cobrándose unos 40 millones de vidas.

De cara al peligro, la Organización Mundial de la Salud ha recomendado a sus países miembros a elaborar planes nacionales antigripe. La República Checa preparó dicho plan ya en el año 2001. Sin embargo, desde entonces el peligro ha aumentado sustancialmente debido a los brotes de la gripe del pollo en el sudeste asiático. Los expertos temen que del virus de la gripe del pollo y del virus humano surja una cepa muy virulenta.

En la República Checa ha deliberado sobre el peligro de la pandemia de gripe el propio Consejo para la Seguridad del Estado que ha aprobado un nuevo plan de medidas con vistas a proteger a la población.

Diabéticos infantiles son hijos de madres mayores

Las madres que postergan el nacimiento del primer hijo para después de los treinta años, se exponen a un alto riesgo de que el niño que den a luz padezca en el futuro de diabetes infantil, denominado también diabetes del primer tipo.

Esta conclusión se desprende de las investigaciones que han realizado los diabetólogos de la Facultad de Medicina de Praga en 900 familias con niños que han contraído dicha enfermedad. Gracias a la colaboración con sus colegas de toda la República Checa han reunido la segunda mayor muestra de diabéticos infantiles en Europa.

El análisis de los minuciosos cuestionarios que han llenado las familias, pone en evidencia que la probabilidad del surgimiento de diabetes aumenta en casi un 90 por ciento en un hijo de una madre de 35 años en comparación con el niño que su madre haya dado a luz entre los 20 y los 24 años. El peligro de diabetes infantil aumenta si la madre es primípara.

El llamado diabetes del primer tipo es una enfermedad que se manifiesta ya en la infancia como disminución del número de las células que producen la insulina. El sistema inmunológico del niño empieza erróneamente a liquidar las células productoras de la insulina, hormona indispensable para el metabolismo de los azúcares. De no tratarse a tiempo la escasa secreción de la insulina, se produciría un colapso metabólico del organismo.

En los últimos años, en la República Checa se registra un progresivo aumento del número de niños diabéticos. Los médicos afirman que cada año hay 17 nuevos casos por cien mil habitantes. Es una tendencia que se observa también en otros países postcomunistas, como Polonia y Hungría.

En Europa Occidental también aumenta el número de los diabéticos infantiles, pero no de manera tan dramática. El rápido crecimiento del número de pequeños diabéticos ya se registró en Occidente hace algunos años atrás.

14-10-2004