24-05-2007

"Un edificio de bajo consumo energético gana el Gran Prix de los arquitectos checos", " Enigma de la supuesta moneda del príncipe San Venceslao", "¿Dónde se acuñan las actuales monedas checas?"- éstos son los temas que trataremos en los próximos minutos.

Casa pasiva obtiene un premio

Con el premio Gran Prix de los arquitectos ha sido galardonado este año el nuevo edificio del Centro de las actividades ecologistas, construido en la ciudad morava de Olomouc. Su proyecto se debe a los arquitectos Roman Brychta, Adam Halír, Ondrej Hofmeister y Petr Lesek.

El edificio galardonado es una llamada casa pasiva o de bajo consumo energético, un tipo de construcción que tiene un gran futuro porque el ahorro energético será en los próximos años un imperativo del día.

En el marco del Plan de Acción y Eficiencia Energética de la Comisión Europea se pretende reducir en un 20 por ciento el consumo energético antes de 2020.

En el edificio de la ciudad de Olomouc, galardonado por el Colegio de Arquitectos Checos, se prevé que su consumo energético será de 27,6 kilovatios- hora por metro cuadrado al año. El consumo medio en los edificios corrientes es cuatro veces más elevado.

La fachada orientada al sur está acristalada y desde el norte el edificio está protegido por un terraplén. En la parte sur soleada están ubicados una sala polivalente para 120 personas, un comedor, un salón para reuniones informales y habitaciones para el alojamiento de 42 personas.

En el edificio que ha obtenido también el Premio del ministro de Medio Ambiente, Martin Bursík, por ser una construcción con destacadas características ecológicas, han sido utilizados materiales tradicionales. Para la calefacción se usa la biomasa y la energía solar. Para cubrir una parte del consumo del agua se aprovecha el agua de las lluvias.

 

Enigma de la supuesta moneda del príncipe Venceslao

Y ahora nos referiremos a un enigma histórico, relacionado con las tierras checas, aunque tiene su origen en la lejana Tartaria. Los arqueólogos rusos descubrieron en 1997 una pequeña pieza redonda de plomo del tamaño de una moneda, con símbolos e inscripciones.

Cuando diez años después, en 2007, el presidente checo, Václav Klaus, visitó Kazan, capital de Tartaria, su anfitrión, Mintimer Shaimiyev, hizo énfasis en que la antigüedad de la ciudad está comprobada por aquella pieza de plomo...

...a su juicio una supuesta moneda checa del príncipe San Venceslao.

El príncipe Venceslao reinó en Bohemia en el siglo X. Fue asesinado en el año 935 por su hermano Boleslao I.

Nadie cuestiona la antigüedad de la pieza de plomo hallada en la capital de Tartaria, pero los especialistas dudan de que sea una moneda que haya circulado en los tiempos de San Venceslao.

Alegan que las primeras monedas checas fueron acuñadas por el hermano menor de San Venceslao, el príncipe Boleslao I, a principios de los años 60 del siglo X.

La pieza de plomo, encontrada en Kazan, fue estudiada sucesivamente por varios destacados numismáticos de museos europeos. La especialista del Museo Nacional de Praga, Jarmila Hásková, ha llegado a la conclusión de que se trata de una moneda en la que están acuñados los nombres del príncipe Venceslao y de Praga.

La mayoría de los historiadores y numismáticos rechaza esta interpretación. Consideran que la pieza hallada en Tartaria es un mero adorno que imita las monedas centroeuropeas.Lo testimonia el hecho de que en el pequeño disco en forma de moneda hay un agujero para colgarlo.

No es necesario que el dirigente tártaro Mintimer Shaimiyev se sienta decepcionado con la explicación de los historiadores. Éstos no cuestionan en absoluto la antigüedad de la pieza y en consecuencia la de la capital tártara Kazan.

 

¿Quién acuña en la actualidad las monedas checas?

En la anterior nota nos hemos enterado de que las primeras monedas se acuñaron en Bohemia en el siglo X por el príncipe Boleslao I. ¿Quién acuña en la actualidad las monedas checas?

Por encargo del Banco Central Checo lo hace la Casa de la Moneda Checa, con sede en la ciudad de Jablonec, Bohemia del Norte. Es, al parecer, la única casa de la moneda privada en Europa. Pertenece a Jablonex Group, un consorcio formado mayoritariamente por empresas de bisutería.

Cuando existía Checoslovaquia, la Casa de la Moneda estatal trabajaba en la ciudad eslovaca de Kremnica. Después de la partición de Checoslovaquia, el Banco Central optó por la variante de acuñar las monedas en la Casa de la Moneda Checa, en Jablonec. Ésta espera poder acuñar las monedas cuando la República Checa pase al euro.

24-05-2007