La aeronáutica checa: De los aeróstatos a los Boeings

01-04-2004

En esta edición les hablaremos sobre las ricas tradiciones de la aeronáutica checa que se remontan al siglo 18 cuando se realizaron los primeros vuelos en aeróstatos.

Jean-Pierre BlanchardJean-Pierre Blanchard El hombre superó por primera vez la gravitación de la Tierra en aparatos más ligeros que el aire. En el territorio checo se estrenó un globo aerostático en 1790. La mongolfiera inflada con aire caliente se elevó con dos ilustres tripulantes: el aeronauta francés Jean-Pierre Blanchard y el erudito checo, el conde Jáchym de Šternberk.

En medio de la expectación del público, el aeróstato levantó vuelo del Coto Real, en Praga, y tras superar una distancia de 2 kilómetros aterrizó en el barrio capitalino de Bubeneč. Otra exhibición de aeróstatos- de hecho una competición de globos aerostáticos- tuvo lugar en 1791, con motivo de la coronación del Leopoldo II como rey checo.

En la Exposición Nacional de 1891, celebrada en Praga, los vuelos de globos aerostáticos fueron una de las atracciones del evento. Y en esa oportunidad ocurrieron los primeros desastres aeronáuticos. El primero en la historia checa fue protagonizado por el teniente coronel Vilém Vondruška el 16 de junio de 1891. Su aeróstato reventó en el aire a una considerable altura después de siete minutos de vuelo, precipitándose a la tierra. El valiente aeronauta sobrevivió.

El más sonado y aparatoso desastre fue el del aeróstato Kysibelka que cayó con sus tres tripulantes sobre el tejado de un taller de fundición en Praga y lo rompió. El aeróstato se inflamo y faltó poco para que sus ocupantes fuesen achicharrados. Se salvaron en el último momento saltando de la barquilla.

Desastre del aeróstato KysibelkaDesastre del aeróstato Kysibelka El primer aviador checo fue el ingeniero Jan Kašpar que vivió entre 1883 y 1927. El domingo 19 de junio de 1910 realizó el primer vuelo público de un aeroplano, en el polígono militar de Pardubice.

El 13 de mayo de 1911 el ingeniero Kašpar llevó a cabo el primer vuelo de larga distancia en las tierras checas. Por la mañana despegó del polígono militar de Pardubice y siguiendo la línea de ferrocarril tomó rumbo a Praga.

Tras superar una distancia de 120 kilómetros y al cabo de 1 hora y media de vuelo el ingeniero Kašpar aterrizó en el barrio praguense de Chuchle, se vistió de gala, subió al automóvil que lo esperaba y viajó a la boda de un amigo. Aún en el mismo año el aviador realizó el primer vuelo con un pasajero.

La primera aviadora checa, Božena Láglerová, obtuvo en 1911 el diploma internacional de pilotaje como una de las 15 mujeres pioneras del mundo entero. En el mismo año ganó una competición aeronáutica en Hannover. Después la intrépida mujer realizó exhibiciones en Estados Unidos.

El más antiguo aeródromo checo y que sigue funcionando hasta ahora es el de Pilsen que opera desde 1910. Y precisamente en Pilsen levantó vuelo, en abril de 1919, el primer avión de fabricación checoslovaca- el Bohemia B-5-, un biplano de dos plazas.

La expansión de la industria aeronáutica checoslovaca fue vertiginosa. Las aeronaves de transporte de la empresa Aero,de Praga, prestaban servicio tanto en las aerolíneas nacionales ČSA como en la compañía de aviación Air France. También la fábrica Letov suministraba aviones de excelentes parámetros.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la compañía de aviación checoslovaca ČSA incorporó a su flota las aeronaves de la firma Douglas, conocidas bajo el nombre de Dakota.

Los aviones Dakotas fueron sustituidos por las aeronaves soviéticas Iliushin. En 1957 las Aerolíneas Checoslovacas inauguraron vuelos con los reactores Tu 104 como una de las primeras compañías mundiales.

En la actualidad, ČSA ha vuelto a orientarse a las aeronaves occidentales, incorporando a su flota los Boeings que despegan del aeropuerto internacional de Praga-Ruzyně. Éste opera desde el 5 de abril de 1937.

01-04-2004