Inaugurada la exposición permanente "Paisaje en el arte checo"

20-12-2005

La Galería Nacional reinauguró la exposición permanente titulada "Paisaje en el arte checo". Una de las obras más valiosas es un cuadro barroco de Karel Skréta.

El palacio Kinský, situado en la Plaza de la Ciudad Vieja, alberga la exposición permanente, titulada

La revista recoge centenas de obras de estilos diferentes: lienzos y cuadros, fotografias y obras plásticas. Su datación varía desde el siglo XVII hasta los autores contemporáneos.

La época barroca en el paisajismo checo está representada en la exposición por unos 30 cuadros. Como explicó la comisaria de la parte barroca de la exposición, Andrea Rousová, los inicios de los paisajistas checos en aquella época no eran fáciles:

"La historia de la pintura paisajista checa fue bastante complicada, ya que hasta la primera mitad del siglo XVII no había en las tierras checas pintores, especializados en este género. Los primeros en ese campo eran Jan Jakub Hartmann y su hijo Frantisek. Creaban sus obras en el taller familiar y los rasgos de sus cuadros son casi idénticos, lo que hace más difícil su identificación".

Ambos pintores Hartmann actuaban en las postrimerías del siglo XVII, pero su estilo y concepción de las obras es muy anticuado para su época. Se debe su inspiración a los pintores holandeses y también al hecho de que las obras de estilo anticuado eran muy buscados por los coleccionistas en el mercado artístico de entonces.

"Paisaje en el arte checo", instalado en el palacio Kinský, en la Ciudad Vieja de Praga, es el lienzo "Silvio y Durinda", que describe un mito de la Antigüedad. Su autor es Karel Skréta, el mejor pintor checo del barroco temprano.

El cuadro data del año 1653. La fecha de su creación fue descubierta durante su restauración y es la única obra de la muestra que representa las tendencias artísticas del barroco temprano. Y no es interesante solamente su datación.

"Quería resaltar además el tema del cuadro, ya que es una de las pocas pinturas barrocas checas inspiradas por una pieza de teatro. Karel Skréta pintó el cuadro según el tema de la obra teatral del autor veneciano Giovanni Battista Guarini, titulada "Il pastore fido", muy popular en Venecia en los siglos XVI y XVII," matizó la comisaria de la exposición barroca, Andrea Rousová.

El cuadro "Silvio y Durinda" fue encomendado por los condes de Nostic. Se supone que los rostros de las personas del cuadro son los retratos encriptados de la familia condal. En aquel entonces era un asunto de moda en Francia y Holanda, cuando la nobleza actuaba de actores en las pinturas que habían ordenado.

La exposición "Paisaje en el arte checo" está abierta a los aficionados del género de la pintura paisajista en el palacio Kinský en la Plaza de la Ciudad Vieja en Praga a partir del 1 diciembre del 2005 hasta el 31 de diciembre del año 2009.

20-12-2005