Juan Goytisolo defiende a Günter Grass en Praga

17-04-2012

En un encuentro con hispanistas y traductores en el Instituto Cervantes de la capital checa, este lunes, Juan Goytisolo dio una clase magistral de literatura y compromiso. Además, explicó por qué le dedicó el premio a la libertad de expresión, que le concedió el Festival de Escritores de Praga el domingo, a su amigo Günter Grass, recientemente declarado persona non grata por el Gobierno de Israel.

Juan GoytisoloJuan Goytisolo Juan Goytisolo y el premio Nobel Günter Grass se profesan amistad y admiración mutua. Por eso, no es de extrañar que en la capital checa, Juan Goytisolo haya decidido salir en ayuda de su amigo alemán, que se enemistó con el Gobierno israelí por sus duras críticas a la política militar y armamentista de ese país.

El escritor español, autor de ‘Señas de Identidad’, le dedicó a Grass el premio a la libertad de expresión que acaba de otorgarle el Festival de Escritores de Praga.

Al día siguiente de recibir el premio y dedicárselo a su amigo, Goytisolo se reunió con traductores e hispanistas checos en el Instituto Cervantes de Praga y explicó el por qué de la dedicatoria.

“Mire, el premio se llamaba ‘For Freedom of Expression’. Entonces, Günter Grass tenía toda la libertad del mundo de expresar su opinión. Ese linchamiento que hubo me pareció terrible, él expresaba una opinión respetable como todas las opiniones, no insultaba a nadie. Yo lo hice porque me parecía un ejemplo de libertad de expresión y la libertad de expresión se manifiesta cuando alguien va también a contracorriente. Yo he ido toda mi vida a contracorriente y bueno, me pareció muy justo dedicárselo”

Después, largo y tendido, habló sobre su relación con la capital checa. No es la primera vez que Goytisolo visita Praga. Ya había estado dos veces antes, como se encargó de recordar.

“Quiero expresar mi satisfacción de estar en Praga, porque como conté ayer, hice una vez una pequeña escala para ir a Cuba al comienzo de la Revolución Cubana, era un entusiasta de la Revolución en el año 1961 y 1962, cuando aún estaban todos mis amigos que luego se exiliaron o terminaron en la cárcel, etc. Para ir a La Habana había que hacer escala ir de París a Praga, de Praga a Islandia y de Islandia a La Habana, este era el viaje”.

Aunque la última vez que había estado en Praga fue en septiembre de 1968, en condiciones muy diferentes a las actuales, comenta.

Juan GoytisoloJuan Goytisolo “Luego volví en unas circunstancias mucho más dramáticas la última semana de septiembre del 1968, porque la unión de escritores, el vicepresidente que me llamó y me dijo que querían escritores que fueran a Praga para dar testimonio de lo que era la intervención soviética. Entonces estuve allí unos ocho o diez y preparé además la visita, que se hizo muy famosa, de Cortázar, García Márquez y Carlos Fuentes. Y mis impresiones horrorosas de la intervención soviética, las puse por escrito en ‘Les Temps Modernes’, la revista de Sartre que salió me parece en el número de octubre o de noviembre del 1968, un texto largo sobre la intervención soviética”.

Juan Goytisolo se propuso visitar Praga una vez más, antes de partir al otro mundo, como él mismo indicó, para sacarse el mal sabor de boca que le había dejado la visita anterior.

“Es decir que no había vuelto y me ha quedado siempre esta especie de resquemor, no sé cómo decir, de ver una ciudad tan bella, yo veía la belleza pero no se veía la belleza, se notaba una atmósfera tan depresiva, tan de la indignación callada de la gente, los tanques en las calles, es decir, quería borrar esta imagen antes de desaparecer de nuestro pequeño planeta quería tener otra imagen de Praga. Entonces esta es una de las razones por las que he asistido a esta feria del libro, porque no asisto a las ferias del libro, no me gustan, me gusta leer los libros en casa, pero la palabra feria no me gusta. Entonces ha sido realmente la razón, el motivo principal de querer ver la ciudad después para borrar un poco esta imagen tan dura que tenía”.

Confesó después Juan Goytisolo que él no busca lectores, sino que relectores, y que por eso nunca ha sido mimar al lector.

“A mí no me ha preocupado nunca eso, he buscado siempre tener el mayor número de relectores, y no un mayor número de lectores. Tuve una conversación con Mario Lacruz que dirigía la editorial, hombre inteligente y amigo, que falleció. Cuando publiqué la autobiografía ‘Coto Vedado’, sin proponérmelo se convirtió en un best seller de la época me llamó y me dijo: ‘Mira, ya tienes 50.000 lectores escribe para ellos, piensa en ellos’. Escribí ‘Las Virtudes del Pájaro Solitario’. Recuerdo cuando fui a verle y le entregué el manuscrito me dijo: ‘Tu obra está muy bien, interesará a una docena de lectores’. Pues sí, nunca he querido mimar al público ni escribir para el público sino que escribir lo que yo quería decir”.

Además, sostuvo que nunca ha profesado la carrera de escritor, como otros de sus colegas de letras.

“Hay escritores que conciben la escritura como una carrera y otros no. Yo nunca he pensado que hago una carrera de escritor, yo he escrito libremente lo que he querido, he procurado vivir como quiero, donde quiero y con quien quiero, con la mayor libertad, y nunca me ha preocupado esto. En un momento dado pues he empezado, a fuerza de tener libros publicados, a vivir en gran parte de mis derechos de autor, entonces yo dije: He pasado de ser consumidor de marihuana a trader, porque yo mismo me autoabastezco”.

Respecto al premio recibido en Praga, que se suma a las decenas de premios que ha recibido en todo el mundo, Juan Goytisolo dice que se alegra, pero que él no busca este tipo de reconocimientos.

“Nunca he querido mimar al público ni escribir para el público sino que escribir lo que yo quería decir”.

“Debo decirles que ayer lo pasé muy mal, este espectáculo teatral, esta teatralización es todo lo contrario de mi naturaleza, siempre lo he dicho, soy una persona, no soy un personaje, y quiero ser tratado como una persona. He recibido algunos premios, nunca los he buscado, este tipo de honores no me interesan nada, no lo digo como mérito, es por naturaleza. Me llamaron una vez de la Generalitat para ofrecerme la Creu de Sant Jordi, y dije: mire, bastantes cruces he soportado en mi vida para ponerme voluntariamente una más, o sea no, no cuenten conmigo para esto”.

Goytisolo agregó que nunca hablaría mal de los escritores de best-sellers, ya que gracias a ellos él puede publicar.

“El problema es que antes las buenas editoriales tenían productos editoriales. Por ejemplo, yo trabajé durante unos años en Gallimard y con la serie negra vendían muchísimos libros y publicaron la mejor literatura del mundo con ese dinero. En cambio ahora lo malo es que lo confunden y presentan como obras maestras lo que es una porquería. La verdad es que no voy a criticar. Yo una vez estuve en Buenos Aires y me hablaron de un autor español de superventas y me hicieron una pregunta así muy malvada diciendo: ¿Qué piensa usted de este señor y tal? Y yo dije: Mire, gracias a escritores como él, vivimos escritores como yo. O sea que sería de extremo mal gusto que el parásito criticara al cuerpo que parasita, así que no cuenten conmigo. Él a lo suyo, yo a lo mío”.

Después, Juan Goytisolo siguió recordando anécdotas referidas a su relación con los premios, los honores y las academias.

“Un amigo, Paco Rico, me dijo que había encontrado la manera de que Ferlosio y yo entráramos en la Academia sin solicitarlo. Le dije que no, no quiero ser académico, no me veo vestido de académico. No tengo el menor desprecio por ellos, al revés, hay académicos extraordinarios, pero para mí no va. En otra ocasión, Jacques Lang me ofreció la Legión de Honor, cuando era Ministro de Cultura, y yo le dije que no, y la razón era muy clara: todos los oficiales franceses que se ilustraron matando argelinos, marroquíes, malgaches, todos tienen la Legión de Honor, y su honor no es mi honor”.

Juan Goytisolo y María KodamaJuan Goytisolo y María Kodama Finalizada su conferencia, Juan Goytisolo bajó a la sala de exposiciones del Instituto Cervantes, donde María Kodama, la viuda del escritor argentino Jorge Luis Borges, inauguraba la muestra fotográfica ‘El Atlas de Borges’, en el marco de la tercera bienal Kafka-Borges.

Ambas figuras de la literatura se abrazaron y posaron sonrientes para una foto, como los buenos amigos que son. En tanto, en el marco del Festival de Escritores de Praga, Juan Goytisolo participará de la conferencia ‘El Futuro del Islam’, este martes, a las 18:00 horas, y en una lectura de su obra, el miércoles, a las 19:30 horas, en la Nueva Escena del Teatro Nacional.

17-04-2012