La villa Bertramka, lugar que despertó a las musas de Mozart

31-01-2019

La villa Bertramka, situada en Praga se ha convertido en Monumento Cultural Nacional. En ella se quedaba a vivir Wolfgang Amadeus Mozart cuando visitaba la ciudad.

Bertramka (Foto: Ludek, CC BY-SA 3.0)Bertramka (Foto: Ludek, CC BY-SA 3.0)

El barrio de Smíchov, ubicado al suroeste de Praga, tiene muchas de sus joyas arquitectónicas escondidas. Una de ellas es la villa Bertramka, mansión clasicista del siglo XVII conocida gracias a las estancias en ella del compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart.

Bertramka (Foto: CzechTourism)Bertramka (Foto: CzechTourism) El Gobierno checo decidió este lunes 27 de enero que la villa adquiriría el estatus de Monumento Nacional de Cultura. Fue aprobada la propuesta del ministro de Cultura, Antonín Staněk.

Según el ministro, esto ayudará a la financiación de las reparaciones del edificio, que ha estado en ruinas durante años. Staněk asimismo mencionó que planeaba colaborar con el municipio y el barrio de Smíchov para asegurar la reconstrucción de la villa.

“Me gustaría llevar a la mesa de negociación a todos los grupos involucrados, es decir, el propietario (la Comunidad de Mozart), la Ciudad de Praga, y el Ministerio de Cultura, para que se pongan de acuerdo en un procedimiento a fin de salvar la villa Bertramka”.

La Comunidad de Mozart, propietaria actual de la villa, consiguió el edificio del barrio Smíchov por vía judicial. Después de 18 años de disputa, el Tribunal falló en 2009 en favor de la Comunidad. El argumento principal fue que en 1986 el Estado obtuvo la villa Bertramka bajo la presión del régimen comunista de entonces.

El edificio fue reconstruido primero en 1956 con motivo del bicentenario de nacimiento de Mozart. Entre 1986 y 1987 se llevaron a cabo más reparaciones. Desde 1964 la villa Bertramka figura entre los monumentos protegidos por el Estado. Ahora, con el estatus de Monumento Nacional de Cultura, tiene un nivel superior de protección estatal.

Wolfgang Amadeus Mozart, foto: Martina SchneibergováWolfgang Amadeus Mozart, foto: Martina Schneibergová En 2010 la villa se abrió al público, sin embargo, desde 2016 está de nuevo en obras. En otoño pasado se reparó la escalera exterior, pero la fachada sigue muy deteriorada.

Dentro del edificio han quedado instalaciones del inquilino anterior, quien administraba un restaurante en la villa e hizo varios cambios tanto en sus interiores como exteriores. Según el municipio, estos fueron inadecuados. La Comunidad de Mozart se ha quejado además del bajo interés de los turistas por la villa.

Staněk destacó que la financiación de las obras era necesaria cuanto antes para evitar más posibles daños. Dijo que la villa no se ve tal como estaba en los tiempos de Mozart, sin embargo, fue declarada Monumento Nacional de Cultura a base de la herencia de Mozart y el hecho de que realmente vivió aquí.

La villa que Mozart tanto amaba

Antonín Staněk (Foto: ČTK / Michal Kamaryt)Antonín Staněk (Foto: ČTK / Michal Kamaryt) La villa Bertramka, construida en el siglo XVII, fue originalmente una granja. Durante una reconstrucción en la segunda mitad del siglo XVIII la villa adquirió su estilo clasicista. Su nombre proviene de uno de sus primeros propietarios, Bertrán de Bertram. Después de un incendio que tuvo lugar entre 1872 y 1873 el edificio fue sometido a una segunda reconstrucción.

En 1784 la villa se convirtió en la residencia de verano del pianista y compositor František Xaver Dušek y su esposa, la cantante Josefina Dušková. Durante los 15 años en que fue propiedad privada llegó a ser una mansión de lujo.

La villa se hizo famosa gracias a las estancias en ella del compositor Wolfgang Amadeus Mozart. Mozart se quedó con la familia Dušek en 1787 cuando terminaba su ópera Don Giovanni, antes de su memorable estreno en Praga el 29 de octubre. Luego regresó a la villa una vez más, en 1791. En total, Mozart visitó Praga cinco veces, dice la ex directora del Museo de W. A. Mozart, Vlasta Cibulová.

Bertramka (Foto: VitVit, CC BY-SA 3.0)Bertramka (Foto: VitVit, CC BY-SA 3.0) “La primera vez, cuando Mozart vino en enero de 1787, no visitó la villa. Era invierno, además la señora Dušková estaba de gira en Dresde. Esa vez, Mozart se quedó en el palacio del conde Thun. Lo había invitado a Praga la Orquesta del Teatro Nostic. Más tarde recibió un pedido de una nueva opera por parte del empresario del teatro, planeada para la temporada de otoño. Entonces Mozart volvió a Praga en otoño del mismo año, pero aún no tenía la ópera, porque se sentía muy angustiado en el centro de la ciudad y no podía trabajar. Así es que aceptó la invitación de la familia Dušek para vivir en la villa Bertramka, donde logró finalizar la ópera Don Giovanni”.

El estreno de Don Giovanni en Praga

 Josefina Dušková Josefina Dušková El estreno de la ópera topó con mucho éxito. Mozart se quedó en Praga por un tiempo y en noviembre de 1787 escribió la famosa aria “Bella mia fiamma, addio” para su anfitriona y destacada cantante Josefina Dušková. Las circunstancias de su creación fueron bastante interesantes, relata Cibulová.

“La señora Dušková deseaba mucho que Mozart le escribiera un aria. Mozart no tenía tiempo, así que Josefina lo encerró en un pabellón, le preparó todo lo que necesitaba, y allí Mozart consiguió escribirla. Le dijo que, si no la podía cantar sobre la marcha, la haría pedazos. Dado que la aria se ha conservado hasta ahora, Josefina Dušková tuvo que haberla cantado bien. Si esta leyenda demuestra algo, es que Josefina de verdad era una gran cantante”.

Después de la muerte de su marido en 1799, Josefina vendió la villa. De los siguientes propietarios se dedicó a la herencia de Mozart el comerciante Lambert Popelka, un gran admirador del compositor. Su hijo, quien coleccionaba recuerdos de Mozart, dejó construir su busto en el jardín. En la parcela de la villa se encuentra también una sala terrena con pinturas originales del siglo XVII, que sirve como sala de conciertos.

31-01-2019