Santy y su Marabú llenan Praga de son, rumba y chachachá

27-11-2007

Santy y su Marabú es una de las bandas latinoamericanas mejor posicionadas en el circuito musical checo, con conciertos semanales en distintos clubes de la capital y el resto del país. Además, acaban de editar su primer álbum, titulado Rumberito, con temas clásicos del repertorio cubano.

Praga, un lunes cualquiera. Nueve de la noche. El club Popocafeptl, en el barrio Ujezd, al lado del funicular que sube el cerro Petřin, está repleto. Suena Mi negra quiere chachachá, quizás si el tema más popular del repertorio propio de Santy y su Marabú.

Los asistentes, en su mayoría checos, cantan el pegajoso estribillo, tal vez no saben qué significan esas palabras, pero no paran de bailar. Esa es la magia de esta banda: impregnar con el ambiente festivo y tropical cubano las frías noches praguenses.

Santiago Jiménez, vocalista, guitarrista, compositor y líder de Santy y su Marabú, cuenta que llegó a la República Checa hace cinco años y que desde entonces ha estado en varias bandas.

“Anterior a Santy y su Marabú tuvimos otros grupos. Vinimos a Praga a finales de 2002 a trabajar un año en La Bodeguita del Medio. Después decidimos hacer nuestra vida aquí e hicimos una orquesta que se llamó Fiesta Latina. Luego quisimos reducir un poco el formato para buscar una sonoridad más tradicional y entonces formamos Son de Cuba, que duró dos anos. Sólo entonces formamos Santy y su Marabú, para buscar una identidad al grupo. Haciendo un repertorio propio mezclado con canciones del repertorio cubano”, dice.

Vicky Calero, que es la flautista y pronto saxofonista de la banda, porque está estudiando ese instrumento, agrega que desde el principio han estado juntos ella y Santiago, armando y rompiendo grupos.

“Lo que pasa es que Santiago y yo vinimos juntos, estamos juntos desde el principio, desde que vinimos de Cuba, van a ser cinco años ya, y desde el principio hemos estado armando y rompiendo grupos, pero siempre para mejorar, cada paso que damos es para mejorar”, dice Vicky.

Santiago Jiménez explica que hay muchas diferencias entre su anterior banda, Son de Cuba, y la actual.

“Hubo cambios radicales. Son de Cuba tenía una cantante que por ciertas razones decidió irse del grupo. Entonces estuvimos un tiempo buscando cantantes y no encontramos hasta que Vicky me dijo ‘decídete tú a cantar, lo puedes hacer’. Un poco de miedo, al principio, pero me decidí y ahí está. La sonoridad ha mejorado muchísimo”, señala.

Además, agrega que ha sido Santy y su Marabú la banda con la que han logrado consolidarse en la escena musical checa, tanto así que acaban de editar su primer álbum, titulado Rumberito, una recopilación de temas del repertorio tradicional cubano.

“Incluso ahora grabamos un disco con repertorio tradicional, todo con arreglos míos. Pero a lo que aspiramos es hacer un repertorio sólido del grupo, único, con temas originales míos, mis canciones, mis arreglos”, indica.

¿Qué significa ese nombre tan extraño, marabú? Santiago toma la palabra.

“Marabú es un árbol, una planta cubana que nace silvestre en los montes y que es muy dura de tumbar, de picar, y comparándola así con el grupo, que suena duro, fuerte”, cuenta.

Sonido que inevitablemente invita a bailar, como explica Vicky.

“El problema es que la música cubana no va con eso de tocar y estar ahí parados o sentados. Para tocar la música cubana hay que moverse y nosotros bailamos, también, pero no es que yo sea bailarina, yo soy flautista, pero bailar sí sabemos, y bailamos bien”, sostiene.

Respecto al sonido de la banda, Santiago afirma que la base es el son cubano, mezclado con varios ritmos.

“La base es el son, el son cubano, es la raíz, eso no lo podemos perder. Sobre esa base hago variedades, mezclamos diferentes ritmos latinos como guaguancó, sucusucu, ritmos caribeños, la cumbia, algún poco de jazz latino y toda esa mezcla da el resultado del trabajo que tenemos”, corrobora.

El próximo tres de diciembre Santy y su Marabú realizará la presentación oficial de Rumberito en el mismo Popocafetl donde se presentan periódicamente todos los lunes. Después, el seis de diciembre, serán la atracción principal de un concierto que la Radiodifusión Checa brindará para sus empleados en el teatro Talent-Illusion, del barrio Vinohrady, en Praga.

27-11-2007