Sicilia, isla de tesoros

02-11-2004

"La isla de los tesoros - joyas de las catedrales de Sicilia", así se denomina una exposición de objetos litúrgicos abierta en la Galería Walenstein, de Praga. Por primera vez en la historia sale de Italia una colección de artesanía medieval tan amplia y valiosa, para ser presentada en otro país.

En las salas brilla el oro y la plata de las cruces, cálices y relicarios. Junto a estatuas de santos, decorados con piedras preciosas, en las vitrinas lucen trajes eclesiásticos ricamente bordados y adornados con perlas.

La exposición demuestra la riqueza de las catedrales sicilianas por medio de 135 objetos litúrgicos y valiosas muestras de orfebrería, esculpido y tejido de la época comprendida entre los siglos XV y XVIII. Así dijo Vít Vlnas, director de las colecciones de Arte Antiguo de la Galería Nacional.

"La muestra presenta todos los importantes talleres y centros artísticos que en aquel tiempo desarrollaban sus actividades en Sicilia. El público puede apreciar el afamado arte de orfebres de Palermo y Catania. Única es una serie de exclusivos objetos artísticos de la ciudad de Trapani, decorada con coral rojo".

Debido a la posición geográfica de la isla, uno de los rasgos típicos del arte siciliano es la confrontación de estilos artísticos europeos y árabes. La influencia europea tiene sus raíces, sobre todo, en España, puesto que durante un importante y largo período histórico Sicilia fue uno de los dominios de la corona española, explicó Vít Vlnas.

"Toda la primera parte de la exposición la componen objetos de famosos orfebres españoles, o creados bajo fuerte influencia española. Se trata, por ejemplo, de preciosas custodias, relicarios y cruces de procesión que documentan claramente la influencia de talleres de la región de Castilla y León. Se trata de monumentos de extraordinario valor histórico y artístico", destacó Vít Vlnas.

Pero no sólo España dejó sus imborrables huellas en Sicilia. Aunque parezca extraño, esta isla tiene también mucho en común con la República Checa, señaló el director de las colecciones de Arte Antiguo de la Galería Nacional, Vít Vlnas.

"Europa tiene raíces cristianas comunes. A la República Checa y a Sicilia las unen diversos temas y motivos religiosos y esta exposición lo documenta claramente. Uno de los frecuentes motivos comunes son los santos que son objeto de adoro en los dos países. Con el correr del tiempo, muchos santos de Sicilia se incorporaron al "cielo" checo, y viceversa".

Uno de los santos checos más populares en Sicilia es San Vito, quien vivió y fue martirizado en la isla. Ampliamente conocido es allí San Juan Nepomuceno. Mientras tanto, los creyentes checos suelen dirigirse a Santa Rosalía, que vivió en el siglo XII cerca de Palermo.

La exposición "Isla de tesoros - joyas de las catedrales de Sicilia", es recíproca. La República Checa organizó el año pasado en Italia una muestra similar titulada "Bohemia Sancta", que gozó de gran interés entre el público de ese país.

La muestra de las joyas de las catedrales de Sicilia está accesible al público en la Galería Walenstein, de Praga, hasta el 21 de noviembre.

02-11-2004