Plíšková sigue soñando con ser la número uno

05-06-2017

Karolína Plíšková dio otro paso hacia el trono del tenis femenino al derrotar en la tercera ronda del Abierto de Francia a la alemana Carina Witthöft. En caso de ganar los próximos tres partidos y llegar a la final, la checa se convertirá en la jugadora número uno mundial. Su próxima rival será la paraguaya Verónica Cepede Royg.

Karolína Plíšková, foto: ČTKKarolína Plíšková, foto: ČTK Por primera vez en su carrera, la tenista Karolína Plíšková logró pasar a los octavos de final del Abierto de Francia. La segunda cabeza de serie derrotó a la alemana Carina Witthöft por 7-5 y 6-1 y volvió a romper la maldición de las terceras rondas de los torneos Grand Slam, en general, según resaltó.

“El cambio llegó en el Abierto de Estados Unidos del año pasado. A partir de ahí, a pesar de no jugar el mejor tenis, soy capaz de pasar a la cuarta ronda de alguna forma. Hasta esa altura del torneo, generalmente, no me enfrento a jugadoras sembradas y me falta concentración. Ahora, gracias a estar bien mentalizada, en los últimos tres Grand Slams he logrado pasar a octavos”.

De no jugar en tierra batida, Plíšková sería clara favorita de la contienda, pero en París todo es diferente.

La checa luchará por los cuartos de final contra la paraguaya Verónica Cepede Royg, que ocupa hasta la posición 97 del ranking mundial.

“De enfrentarme a ella sobre el cemento me consideraría favorita, pero en tierra batida cada partido es difícil para mí. No quiero subestimarlo y me preparo igual como si tuviera que cruzarme con Serena u otra jugadora muy buena, porque sé que esta superficie no es mi fuerte. Por eso me concentro al cien por ciento, para no caer ante las jugadoras teóricamente más débiles”, dijo.

Karolína Plíšková, foto: ČTKKarolína Plíšková, foto: ČTK Naturalmente, en tierra batida los golpes duros de Plíšková no resultan tan contundentes y tampoco le ayuda el saque. La jugadora que más aces logró en las últimas dos temporadas a nivel mundial, marca apenas tres saques ganadores por partido en París.

“Mi saque aquí no es de los mejores, eso es cierto. Pero claro jugamos en tierra batida, es difícil lograr un saque ganador, además si juegas contra una contrincante que se pone lejos de la línea de fondo y está acostumbrada a jugar en esta superficie. Es difícil”, indicó.

Al igual que Plíšková, también Verónica Cepede Royg ha logrado su máximo en el Abierto de Francia. Ambas jugadoras se han enfrentado una vez, aún en la categoría de júniores. Entonces se impuso la checa con parciales de 6-3 y 6-0.

05-06-2017