Chequia irá a los tribunales para recuperar los más de 600 millones de euros invertidos en Viktoria Gruppe

23-04-2015

La República Checa se arriesga a perder alrededor de 600 millones de euros después de que el administrador de la empresa en quiebra Viktoria Gruppe, que administra algunas de las reservas estratégicas de petróleo del país en Alemania, rechazase todas sus reclamaciones.

Las reservas de petróleo de la República Checa  en Alemania, foto: J. Linka, ČT24Las reservas de petróleo de la República Checa en Alemania, foto: J. Linka, ČT24 Un proceso judicial en el horizonte. Es el único camino que, en apariencia ve el Gobierno checo para recuperar los más 600 millones de euros invertidos en el combustible almacenado en Alemania por la empresa Viktoria Gruppe, que entró en quiebra en septiembre. Pero el nuevo administrador de la compañía no ve justificaciones en las reclamaciones de Praga.

Mientras, están en juego decenas de millones de litros de diésel de propiedad checa, es decir, alrededor del 15% de las reservas petroleras del país.

El primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, ha dicho que su Gobierno va a llevar el asunto a los tribunales si el liquidador, Mirko Moellen, que ha reconocido las reclamaciones de otros acreedores, no revierte su opinión de que el Estado checo es el propietario legítimo de los miles de litros de diésel por valor de más de 400 millones de euros que Viktoria Gruppe almacena cerca de Munich, en la pequeña ciudad de Krailling.

Vladimír Špidla, foto: Filip Jandourek, Archivo de ČRoVladimír Špidla, foto: Filip Jandourek, Archivo de ČRo La administración checa de Reservas de Material Estado firmó un contrato con Viktoriagruppe para almacenar diésel de propiedad de checa en la República Checa en 2004, cuando Vladimír Špidla era primer ministro. Seis años más tarde, el acuerdo fue enmendado para permitir el almacenamiento de una parte del combustible en Alemania, a pesar de que en Chequia había la suficiente capacidad de almacenamiento.

Un negocio no muy limpio que además se ve aún más empañado tras conocerse que el servicio secreto alertó de las malas prácticas de la compañía alemana y que ésta no pagaba los impuestos que debía por lo que el montante de la deuda se incrementó en cerca de 200 millones de euros.

23-04-2015