El desempleo en Chequia vuelve a reducirse y llega al 7,5%

10-03-2015

Febrero volvió a ser un buen mes para la búsqueda de trabajo en la República Checa. Según el Instituto de Trabajo el desempleo se redujo hasta abarcar al 7,5% de la población activa. Al mismo tiempo aumentó el número de puestos laborales disponibles a casi 69.000.

Foto: wagg66 / freeimagesFoto: wagg66 / freeimages La baja del desempleo hasta el 7,5% en febrero se trata de una noticia especialmente positiva si se tiene en cuenta que en este mes la tendencia es que el número de desempleados aumente, ya que todavía no ha comenzado la temporada de nuevas contrataciones.

De esta forma la República Checa se confirma como uno de los países con menor paro de Europa, muy lejos de por ejemplo España, donde el desempleo sigue afectando a un 24% de la población.

Un factor paradójico es que el mercado alemán, muy importante para la economía checa, sigue sin reanimarse, lo que hace las cifras de creación de empleo todavía más excepcionales. De hecho en la República Checa el motor de estas buenas cifras parece ser el crecimiento de la demanda interna, a la que ha contribuido el invierno más suave de lo normal que se ha vivido este año.

Michal Brožka, foto: ČT24Michal Brožka, foto: ČT24 "La tendencia de mejora del mercado de trabajo dura ya un tiempo. La mejora en un punto porcentual interanual no ha venido provocada solo por las características del periodo, sino por que la economía en general se recupera. Hemos visto buenos datos de crecimiento del PIB, y muchos sectores van para arriba, incluyendo la construcción. Las perspectivas para los próximos trimestres deberían ser optimistas", apunta el analista de Raiffeisenbank Michal Brožka.

El mencionado sector de la construcción está saliendo realmente de una depresión de varios años, lo que redunda en mayores ofertas de empleo. También cuenta especialmente la industria manufacturera y, de acuerdo con el analista de UniCredit Bank Pavel Sobíška, el hecho de que no haya aumentado demasiado la productividad.

"Después de varios años en los que las empresas invertían poco y sufrían una fuerte presión para ahorrar gastos, ahora se encuentran con una fase en la que crece la demanda pero no son capaces de satisfacerla con un aumento de su productividad, así que tienen que contratar nuevos empleados".

10-03-2015