Ex primer ministro Rusnok nombrado gobernador del Banco Nacional Checo

27-05-2016

El ex primer ministro Jiří Rusnok, que presidio un gobierno tecnócrata entre 2013 y 2014, fue nombrado gobernador del Banco Nacional Checo este miércoles. Rusnok, conocido aliado político del presidente Miloš Zeman, es economista de profesión y de hecho fue además ministro de Economía y de Industria.

Jiří Rusnok y Miloš Zeman (a la derecha), foto: ČTKJiří Rusnok y Miloš Zeman (a la derecha), foto: ČTK Durante el nombramiento de Jiří Rusnok como nuevo gobernador del Banco Nacional Checo, el presidente Miloš Zeman tuvo palabras de elogio tanto para él como para el gobernador saliente, Miroslav Singer. Rusnok ha sido uno de los aliados clave de Zeman a lo largo de su trayectoria política. Fue ministro dos veces con él como primer ministro y en 2013 pasó a dirigir un Gobierno tecnócrata en una maniobra orquestada precisamente por Zeman.

Durante el nombramiento, el presidente negó que la autonomía de la institución esté en entredicho. "Habrá más bien una mejor comunicación entre el Banco Nacional y el presidente, el Gobierno, los expertos y el público. Rechazo el argumento de que esta comunicación más cercana con el presidente afecte a la independencia del Banco, al contrario, creo que una mejor comunicación redundará en un aumento de su prestigio", declaró.

ČNB, foto: archivo de Radio PragaČNB, foto: archivo de Radio Praga Rusnok entrará en funciones y dirigirá el Banco Nacional durante seis años. No se espera que su gestión sea revolucionaria, pero sí que se enfrente al eventual fin de la política de mantener a la corona checa por debajo de su valor real de mercado. Actualmente la corona cotiza a poco más de 27 unidades por euro, cuando en realidad debería estar en torno a las 25,5. El precio más bajo lo consiguió el Banco Nacional interviniendo en los mercados y vendiendo sin límites a 27 coronas por euro.

Esta política parece haber dado como resultado un aumento de las exportaciones checas, pero en algún momento debería llegar a su fin, y será Jiří Rusnok el que tenga que marcar los plazos, decidir cuándo y velar para que el retorno a una corona cara no sea dramático.

Otro asunto es el debate sobre los tipos de interés negativos. Ante la imposibilidad de bajar más el tipo de interés con el que el Banco Nacional presta a los bancos checos, surge la duda de si imponer o no un tipo negativo, es decir, que la institución pague por prestar dinero. Rusnok será ahora el responsable de decidir si un movimiento de este tipo es viable o no.

27-05-2016