Falta dinero para construir y mantener autopistas y carreteras

13-08-2002

Las carreteras, autovías y autopistas de la República Checa atraviesan una situación muy difícil debido a la constante falta de recursos financieros. El nuevo ministro de Transportes, Milan Simonovský, alarmó a la opinión pública y especializada al anunciar el mal estado de las carreteras.

Ninguno de los ministros de Transportes checos impactó tanto a la opinión pública como Milan Simonovsky, que fue sumamente explícito al decir que su Cartera necesita veinte mil millones de euros para terminar de construir la red de autopistas que debería estar lista en 2010.

El ministro fue más allá en sus declaraciones al explicar que para el mantenimiento de la red de carreteras necesitaría además un presupuesto de treinta mil millones de euros.

Muchos especialistas han atacado al ministro Simonovsky acusándole de exagerar sus cálculos, mientras que otros se han puesto de su lado e insisten que se trata de cuentas reales.

Ante tal situación, expertos de diferentes ramas estudian la mejor manera posible de superar los problemas existentes. Una de las alternativas barajadas es la privatización de diferentes tramos de las autopistas, así como la construcción de los mismos por entes privados.

También se habla de cobrar peajes, o bien de pedir ayuda a la Unión Europea, y algunos proponen una combinación de varias alternativas. El Estado checo dispone de algunos recursos, producto de la privatización de algunas empresas estratégicas, pero se trata de dinero insuficiente, por lo que resulta indispensable buscar otras fuentes.

De acuerdo con recientes estudios, el grueso de la población checa coincide en la necesidad de mejorar la red de carreteras del país, aplicar programas efectivos para mejorar el mantenimiento de las vía existentes.

El ex ministro de Transportes Petr Moos, subrayó que mejorar la red de vías y la conexión de la misma a las redes europeas representará una importante inyección económica para el país.

La República Checa necesita construir unos 500 kilómetros de autopistas, lo que ayudará a fomentar el desarrollo en las regiones, aumentará el número de puestos de trabajo, y esto servirá para crear mejores condiciones de comunicación entre partes por el momento un tanto aisladas.

En las cercanías de las autopistas surgen infraestructuras y servicios que representan una importante oferta de puestos de trabajo, y está de sobra decir que introducen un gran dinamismo en todas las esferas del mercado. El señor Petr Moos, es uno de los que considera que los cálculos del nuevo ministro de Transportes son, lamentablemente, acertados.

Según explicara el viceministro de Transportes, Jiri Matejovic, el Ministerio no se ha limitado a constatar la difícil situación, ha trazado un plan para aprovechar al máximo las fuentes financieras existentes, a la vez que busca nuevos programas para lograr sus cometidos.

Entre los planes del Ministerio destaca la cooperación con la Unión Europea y los créditos de bancos no comerciales, sin descartar la cooperación con la empresa privada.

Dentro de la cooperación con la Unión Europea sobresale, por ejemplo, los fondos estructurales y de cohesión, pero ésto a partir del ingreso de la República Checa en la Unión Europea. Praga podría combinar esa cooperación, por ejemplo, con la Alianza Pública Privada.

En fin, el Gobierno checo está consciente de la difícil situación que atraviesa el sector y ha tomado cartas en el asunto, otra cosa es que algunos de los planes y programas no cuenten con el respaldo de la oposición y de algunos especialistas, todo depende ahora de la agilidad y efectividad de los programas que se apliquen.

13-08-2002