La natalidad sube, pero...

03-04-2001

Por primera vez en el curso de los últimos 10 años, la natalidad en la República Checa registró el año pasado un moderado aumento. Pero en comparación con los Estados de la Unión Europea, la República Checa es, junto con Alemania, Italia y España, uno de los países con el menor índice de nacimientos. ¿Qué factores influyen sobre esta tendencia negativa?

Al descenso de la natalidad contribuyó principalmente el desmoronamiento del régimen comunista en 1989. Este acontecimiento modificó considerablemente la jerarquía de prioridades en la jóven generación que, en lugar de fundar sus propias familias, comenzó a dar preferencia al turismo, los estudios y las actividades empresariales.

Mientras que en la época del desaparecido régimen comunista las muchachas tenían el primer hijo ya a sus 21 años de edad, en la actualidad esa edad promedia subió a 25 años.

El leve crecimiento de la natalidad actual se debe al hecho de que haya alcanzado su edad reproductiva la numéricamente "fuerte generación" nacida a mediados de la década del setenta, cuando el antiguo régimen estableció una serie de medidas económicas pronatales. Por lo tanto, los expertos sostienen que el "boom" demográfico actual no puede relacionarse, precipitadamente, con el reciente y leve crecimiento de la eficacia económica en la República Checa.

El Ministerio de Trabajo y de Asuntos Sociales quiere fomentar la natalidad mediante una serie de estímulos económicos como, por ejemplo, el aumento de las aportaciones por nacimiento o de los subsidios a las familias con niños.

Sin embargo, este proyecto tiene también muchos adversarios. Por ejemplo, uno de los comentaristas del diario Lidové Noviny escribió al respecto que las finanzas estatales no pueden solucionar nada. El ciudadano pobre de la India o de Mozambique no plantea problemas de natalidad, mientras un alemán, italiano o checo, que disponen de mayores posibilidades económicas, sí. Esa confianza en el poder milagroso de las arcas públicas es una ilusión, resaltó el rotativo.

Pero todo indica que la metáfora elegante de un comentarista económico no corresponde a la realidad. De las últimas investigaciones de la opinión pública se desprende que la mayoría de los checos - casi el 70% - sigue preocupándose por el futuro. La mitad de las familias checas sostiene que los alquileres, cuya nueva alza se espera en los próximos meses, son demasiado altos, y se consideran estar en la categoría de los más bien pobres.

Por lo tanto, el nivel de la natalidad depende evidentemente de la situación y las perspectivas económicas. Aunque, lógicamente, ésta no es la única explicación. Por ejemplo, el diputado democristiano, Cyril Svoboda, expresó para la prensa local que la natalidad es también una cuestión de estilo de vida. "Si los jóvenes siguen considerando como moderno el contraer matrimonio más tarde y tener su primer hijo a los 30 años de edad, los subsidios sociales no solucionarán nada," puntualizó el diputado, resumiendo así uno de los aspectos importantes de la relación entre la natalidad y la situación económica.

03-04-2001