¿Por qué tiene la RCh una productividad del trabajo tan baja?

15-06-2004

La República Checa alcanza solamente un tercio de la productividad del trabajo que registran países como Alemania, Francia o Austria. Mientras que un húngaro genera para su empleador 503 coronas a la hora, un checo tan sólo 340; pero los dos reciben, no obstante, un salario comparable. Estos datos se desprenden de un reciente estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Foto: Comisión EuropeaFoto: Comisión Europea ¿A qué se debe una productividad del trabajo tan baja de los checos? La experta del periódico financiero Hospodárské Noviny, Lenka Zlámalová, señala que el factor más importante es la estructura de la economía.

"Cuánto más gente trabaja en profesiones altamente cualificadas, en las cuales se genera un alto valor añadido, tanto mayor es la productividad de toda la economía", explica Zlámalová.

"Como ejemplo pueden servir los países escandinavos. La mayoría de su población laboral tiene formación universitaria y tales países viven de que venden ideas, descubrimientos, diseño. La mayoría de los escandinavos no trabaja en fábricas montando tan sólo cosas que han inventado en otro país. Y, desgraciadamente, éste es el caso de la economía checa".

El bajo rendimiento de la economía nacional es una de las razones por las que la República Checa no logra imponerse con mayor éxito en la competencia internacional.

"El nivel de educación y formación, ésta es la condición para vencer en la competencia internacional. El éxito en la competencia internacional se determina por cuánto usted es capaz de vender en comparación con los demás. Y lo que vende la República Checa es solamente producción. Dada la estructura de la educación de la población checa, con un bajo porcentaje de personas con formación universitaria, no somos capaces de vender ideas".

La experta Lenka Zlámalová señala que sobre la productividad influye también el hecho de cómo el trabajo esté organizado. "Los países que utilizan tecnologías sofisticadas y tienen una experiencia profunda en la gestión empresarial, logran altas tasas de productividad", precisa Zlámalová.

"Lo sintomático es que los checos pasan en el trabajo más horas que los workohólicos de Gran Bretaña, Estados Unidos o de Escandinavia. Porque simplemente tenemos salarios más bajos y no somos muy productivos. Pero sobre todo, los ejecutivos checos no saben organizar bien el trabajo de sus empleados".

Lenka Zlámalová da un ejemplo de Eslovaquia. Su Ministerio de Finanzas encomendó a una consultoría averiguar si no empleaba a trabajadores innecesarios. ¿Y el resultado?

"La consultoría descubrió cosas de las que se habla en las Leyes de Murphy: Los empleados del Ministerio de Finanzas eslovaco realizaban trabajos que nadie les había encargado, dos funcionarios estaban allí solamente para emplear a un tercero. Y precisamente esto pasa también en muchas empresas checas y sobre todo en la administración estatal".

¿Qué medidas deberían entonces tomarse para mejorar esta situación?

"Lo que conduce a la alta productividad del trabajo es sin duda la economía basada en los conocimientos. Pero esto supone grandes inversiones en la ciencia y educación y es algo en que el Estado checo tiene el mayor déficit. Y otra cosa importante es la de mejorar las condiciones para la empresa, crear unas condiciones más favorables para que los empresarios checos puedan desarrollar sus actividades con menos obstáculos".

15-06-2004