Relaciones comerciales checo-españolas

10-12-2002

El intercambio de mercancías entre la República Checa y España acusa una tendencia creciente, aumentando desde 1990 aproximadamente ocho veces. El año pasado la cifra de negocios con respecto a España superó mil millones de dólares, de ello cerca de 500 millones correspondieron al volumen de las exportaciones checas hacia el país ibérico.

Las relaciones comerciales checo-españolas se basan tanto en convenios internacionales como en una serie de acuerdos bilaterales. Mencionemos, por lo menos, el acuerdo de asociación de la República Checa con la Unión Europea que permite importar y exportar todos los artículos con una tasa aduanera equivalente cercana al cero, ventaja que los españoles aprovechan sobre todo en el comercio con productos agrarios, tales como cítricos y verduras.

Además, las relaciones comerciales entre los dos países se rigen por los acuerdos de doble imposición, sobre el fomento y la protección de inversiones y sobre la ayuda jurídica, precisó el consejero comercial de la Embajada de la República Checa en España, Ales Macík.

"Los empresarios checos pueden establecer en España todo tipo de compañías comerciales. Entre ellas prevalecen las sociedades limitadas y anónimas, tendencia semejante a la que se puede observar en la República Checa".

Hace cinco años consiguió un significativo éxito en el mercado español la empresa Skoda Mladá Boleslav, señaló Ales Macík.

"Logró penetrar entre los círculos de taxitas en España, sobre todo en Madrid y Barcelona. Hoy en día, Skoda ocupa casi un tercio de los taxis en Madrid. Ningún taxista del mundo se compra un coche malo, se trata de una gran promoción para la empresa, y además gratuita".

Los componentes para automóviles forman casi una tercera parte de las importaciones checas a España. Entre las demás mercancías que la República Checa exporta con éxito figuran los productos químicos de la empresa Kaucuk Kralupy, Bohemia Central, productos metalúrgicos que se dirigen a Asturias, o las máquinas herramientas. Y no hay que olvidar los productos tradicionales checos - cerveza, malta, cristal y bisutería.

La República Checa firmó con España un acuerdo sobre el transporte, referente tanto al tráfico terrestre como aéreo. El 90 por ciento de las mercancías intercambiadas se transporta en camiones checos, y ello en ambas direcciones. "Los transportistas checos están interesados en llevar a la península pneumáticos, y traer verduras. Ofrecen precios muy competitivos", señaló el consejero comercial de la Embajada de la República Checa en España.

Ales Macík subrayó asimismo el éxito de las Aerolíneas Checas en el mercado español.

"Casi diariamente circulan aviones en el trayecto Barcelona - Praga y Madrid - Praga, ida y vuelta. La línea Madrid - Praga, después de la de Londres, es el destino que más beneficios aporta a las Aerolíneas Checas. Ello se debe en gran parte al alto interés de los turistas españoles en viajar a Praga, forman casi el ochenta por ciento de los pasajeros en las líneas mencionadas. La capital checa se puso de moda, como antes París, por ejemplo, y esta tendencia no disminuyó ni durante las trágicas inundaciones de agosto".

Ales Macík, consejero comercial de la Embajada de la República Checa en España, se ha fijado en un fenómeno específico que puede influir en las relaciones comerciales checo-españolas.

"La compañía checa que desea lograr éxito en el mercado de España tiene que dominar el español. Si quiere vender sus productos, no le sirve ni el inglés de Harward. El español es el segundo idioma más hablado del mundo, y ello no se puede subestimar".

10-12-2002