Revienta la burbuja de precios de los apartamentos

23-03-2004

El ingreso en la Unión Europea afectará al mercado inmobiliario checo. Pero no tal como se esperaba. Las especulaciones han catapultado los precios de los apartamentos exageradamente. Ahora la burbuja revienta, los precios están cayendo.

Tras la adhesión de la República Checa a la Unión Europea, el mercado inmobiliario checo se verá invadido por inversionistas comunitarios que harán gran acopio de apartamentos. Precisamente estas especulaciones están detrás de una enorme alza de los precios de la vivienda registrada sobre todo el pasado año.

Los agentes inmobiliarios advirtieron en numerosas ocasiones que se trata sólo de meras especulaciones, no basadas en una estimación real de la situación, señala Petr Wimmer, gerente de la agencia Palladium Reality.

"Pese a ello, los ciudadanos checos temían que, tras la adhesión, los precios se dispararán, comprando los apartamentos, según su opinión, en el último momento y a precios muy buenos. Y, por supuesto, a esta enorme demanda las agencias reaccionaron con el aumento de los precios, que en algunas localidades llegó a ser de hasta el 40 por ciento".

¿Qué desarrollo espera el mercado inmobiliario checo tras el ingreso?

"En los primeros dos meses esperamos una significante bajada de los precios, de entre el 20 y el 40 por ciento, en primer lugar los de los pisos en bloques prefabricados o en edificios más antiguos ubicados en emplazamientos poco atractivos. Por el contrario, los apartamentos en el centro de Praga y los terrenos a las afueras de la capital checa pueden registrar un leve crecimiento de los precios".

Como ejemplo, Petr Wimmer menciona los apartamentos del barrio praguense de Modrany. Hace medio año, el apartamento de dos habitaciones y cocina, de unos 47 metros cuadrados, se vendía por un millón y medio de coronas. En la actualidad se ofrece por unas 300 mil coronas menos y pese a ello no hay interés. Para comparar, el salario medio mensual es de unos 18 500 coronas en la República Checa.

¿A qué se refiere cuando habla de pisos ubicados en emplazamientos poco atractivos?

"Se trata de localidades con difícil accesibilidad al transporte urbano o en las que se empezaron a construir nuevas carreteras, ya que el tráfico convierte a una calle tranquila en un núcleo de contaminación acústica, contribuyendo también al deterioro del medio ambiente".

Petr Wimmer explica que hay más factores considerados por los clientes a la hora de comprar un apartamento. Cada vez más se fijan en el entorno inmediato del piso. "Los apartamentos en edificios rodeados de parques o áreas verdes se venden mucho mejor", agrega el propietario de Palladium Reality.

Según Petr Wimmer, en los bloques prefabricados hay gran interés sobre todo por los pisos pequeños de hasta cincuenta metros cuadrados.

"... y eso es por parte de parejas jóvenes. Cuando la gente mayor compra estos apartamentos, generalmente se trata de padres que los adquieren para sus hijos. Los jóvenes son capaces de mantener un piso pequeño porque los pagos de la hipoteca no son tan altos".

Por otra parte, existe una demanda interesante de apartamentos lujosos que todavía escasean en el mercado inmobiliario checo. Petr Wimmer matiza que últimamente los compran inversores extranjeros para alquilarlos posteriormente.

La noticia positiva es que hay un número suficiente de apartamentos en la República Checa. La otra cara de la moneda es que, debido a la regulación del alquiler, el mercado inmobiliario checo está bastante estancado y la verdadera oferta y demanda funciona tan sólo en pisos de propiedad personal o cooperativa.

23-03-2004