Juan Hus, el reformista checo

06-07-2017

Este 6 de julio se cumple el aniversario de la muerte en la hoguera del reformista checo Juan Hus, sucedida en 1415. El que fuera rector de la Universidad Carolina de Praga fue sucesor ideológico del inglés John Wycliff y precursor del alemán Martín Lutero en el campo de las reformas religiosas. Sus actividades dejaron una huella imborrable en la historia civil y religiosa del Reino Checo.

De la exposisión dedicada aJuan Hus, Husinec, foto: Martina SchneibergováDe la exposisión dedicada aJuan Hus, Husinec, foto: Martina Schneibergová Juan Hus nació alrededor del año 1371 en la aldea de Husinec, cerca de Prachatice, ciudad en el extremo sur de la República Checa actual. Como joven llegó a Praga para estudiar en la recién fundada Universidad Carolina, donde le fueron otorgados el título de maestre de artes libres y el de bachiller de teología. Hus fue también ordenado sacerdote y prosiguió la carrera universitaria, dando clases en la Facultad de las Artes. A principios del siglo XV fue elegido decano de la facultad y entre los años 1409 y 1410 desempeñó el papel de rector de toda la Universidad.

La actividad sermonaria de Juan Hus se inició en la iglesia praguense de San Martín a finales del siglo XIV. No obstante, la atención de toda clase de público la atrajo por sus predicaciones en la Capilla de Belén. El contenido de los sermones reunía todos los aspectos de sus predecesores. Hus pedía la reforma y depuración de la Iglesia, criticaba la acumulación de bienes materiales por el clero, atacaba la simonía y la creciente influencia eclesiástica en la política profana.

Su doctrina, especialmente su propuesta de privar a la Iglesia de sus bienes por el poder profano, le aseguró el apoyo momentáneo del mismo rey checo, Venceslao IV, hijo del emperador Carlos IV. Sin embargo, los dignatarios eclesiásticos checos no veían con buenos ojos las constantes invectivas del predicador y se quejaron de Hus al Papa.

Estatua de Juan Hus en su aldea natal de Husinec, foto: Štěpánka BudkováEstatua de Juan Hus en su aldea natal de Husinec, foto: Štěpánka Budková El sumo pontífice publicó una bula que prohibía la doctrina de Wycliff en la que Hus basó sus sermones. Juan Hus rechazó aceptar el documento papal y se negó a comparecer ante la curia de Roma, adonde fue emplazado. Por esta doble negativa Hus fue excomulgado de la Iglesia. Pocos años después, Juan Hus perdió también el respaldo del rey Venceslao IV, cuando criticó públicamente la venta de indulgencias, de las que sacaron partido también las arcas reales. Por consiguiente, el Papa lanzó el interdicto sobre Praga por la simpatía de la ciudad hacia los herejes. La situación se volvió insoportable para Juan Hus, por lo que se fue al campo de Bohemia del Sur, sin cesar de dar sermones al público. En el campo Hus también escribió sus obras teológicas más importantes.

Aunque ya retirado, las actividades de Juan Hus siempre exacerbaban a los altos representantes civiles y eclesiásticos. El emperador romano-germánico Segismundo, hermano del rey checo Venceslao, apeló a Hus a que acudiese al Concilio de Constanza, en la Alemania actual. En noviembre de 1414 apareció Juan Hus en Constanza y fue detenido y encarcelado. El tribunal insistía en que renunciase a sus ideas, consideradas heréticas. Sin embargo, Hus no lo hizo. Por ello fue proclamado hereje y condenado a la muerte en la hoguera.

Foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0Foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0La pena fue ejecutada el día 6 de julio en el año 1415 delante de las murallas de Constanza. Sobre la cabeza de Juan Hus fue colocada una corona de papel para el hereje, con tres diablos pintados y con las palabras: "Éste es un archihereje". Antes de la ejecución fueron quemados también varios libros suyos. Luego Juan Hus fue atado a un palo y rechazando una vez más renunciar a su doctrina, fue quemado en la hoguera. Sus cenizas fueron arrojadas al cercano río Rin, para que no quedase ni un rastro de él. Un año después de su ejecución, murió en la hoguera otro reformador checo, Jerónimo de Praga, acusado también de herejía.

Juan Hus murió en la hoguera, pero sus ideas sobrevivieron. El Reino Checo se convirtió en el escenario de la contienda entre los partidarios de la Iglesia católica y los husitas, como se denominaban los simpatizantes de la doctrina de Juan Hus que se esforzaban por vivir según ella. El rey Venceslao IV murió en la víspera de la revolución husita.

Estatua de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, Praga, foto: archivo de Radio PragaEstatua de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, Praga, foto: archivo de Radio Praga Juan Hus, el famoso reformador checo, se recuerda en muchos otros sitios de la República Checa. En la capital de Praga, en el corazón del casco antiguo, la Plaza de la Ciudad Vieja, se halla un monumento a Juan Hus. La estatua del predicador de pie es de bronce y fue realizada en 1911 por el escultor Ladislav Saloun. Muy cerca de la plaza, en el patio del Carolinum, o sea del edificio histórico de la Universidad Carolina, fue colocada otra estatua de Juan Hus sentado y vestido con el atuendo académico. Una calle céntrica de la Ciudad Vieja lleva el nombre del reformador y su nombre suele ponerse asimismo a todos los templos modernos de la Iglesia Husita.

Además de su obra espiritual, también se recuerdan los méritos que Juan Hus tuvo en el campo de la linguística y la gramática checas. Fue él quien hizo cambios importantes en la ortografía checa, que acompañan a los checos hasta el presente.

06-07-2017