Juan Hus, rehén de ideologías

06-07-2015

El 6 de julio se celebran 600 años de la muerte de Juan Hus, reformador religioso checo cuya doctrina le llevó a ser ejecutado en la hoguera. Su legado sin embargo no acabó en las llamas, sino que aceleró una serie de acontecimientos que influyeron considerablemente en la historia checa y europea. En los momentos más difíciles de la historia, los checos recordaban la figura de Juan Hus a fin de elevar la conciencia nacional, y su legado era asimismo actualizado en diferentes contextos políticos e ideológicos para amparar los intereses de sus representantes. Radio Praga preparó para ustedes un programa especial que recordará el legado de Juan Hus y presentará sus interpretaciones según los diferentes contextos políticos.

Juan HusJuan Hus Este es un archihereje”, dice la inscripción en un corona de papel en la cabeza erquida de Juan Hus, que camina hacia la hoguera decidido a no desistir de sus creencias y a sacrificar su vida por la verdad. Así fueron los últimos momentos del predicador. Al igual que su antecesor, el protestante británico, Juan Wiclef, Hus insistió en la necesidad de la reforma eclesiástica.

Hus demandaba a la Iglesia que cumpliera con su misión católica y desistiera de los bienes acumulados, y ante todo de la venta de indulgencias.

En su obra escrita más famosa 'De Eclessia' advierte a los creyentes que la cabeza de la Iglesia es Jesucristo y que no hay que obedecer al Papa si sus ordenes contradicen la Biblia.

El Papa Juan XXIIIEl Papa Juan XXIII Gracias a su talento oratorio, Juan Hus se convirtió paulatinamente en uno de los predicadores más famosos de Praga y sus ideas reformistas eran apoyadas por amplias capas de la sociedad checa de aquel entonces. Los adversarios de Hus no vacilaron en quejarse ante el Papa Juan XXIII y en 1412 el Sumo Pontífice lanzó un interdicto sobre la capital checa, que puso punto final a las celebraciones de oficios mientras Juan Hus se hallara en la ciudad.

En 1414 comenzó en la ciudad de Constanza, situada en la actual Alemania, un concilio ecuménico de la Iglesia Católica. El emperador romano-germánico Segismundo, hermano del rey checo Venceslao IV, insistió en que Hus se presentara en la reunión.

Constanza, foto: AlterVista, Wikimedia CC BY-SA 3.0Constanza, foto: AlterVista, Wikimedia CC BY-SA 3.0 El predicador partió hacia Constanza, convencido de que podría defender ahí su doctrina.

Sin embargo, no tuvo la oportunidad. Al llegar fue detenido y acusado de herejía. El 6 de julio de 1415 se llevó a cabo la sentencia y Juan Hus fue quemado en la hoguera como hereje.

La Iglesia sostuvo que con la muerte de Hus la situación en el país se estabilizaría. Sucedió todo lo contrario, ya que la condena del mártir produjo fuertes tensiones entre la sociedad checa y provocó el nacimiento del movimiento husita, cuyas luchas en defensa de la doctrina de Hus mancharon de sangre todo el siglo XV.

Las disputas internas y los enemigos externos, poco a poco fueron acabando con el movimiento husita. No obstante, los ideales de los husitas marcaron por mucho tiempo el curso de la historia en el país y, de cierto modo, también en una considerable parte de Europa.

El Renacimiento Nacional Checo parte de la tradición husita

Jaroslav Šebek, foto: Šárka Ševčíková, Archivo do ČRoJaroslav Šebek, foto: Šárka Ševčíková, Archivo do ČRo A lo largo de la historia, el dramático destino de Juan Hus incitaba a diferentes autoridades a valerse y hasta abusar de su legado.

Su herencia volvió a resonar con mayor fuerza a finales del siglo XVIII, según apunta el historiador Jaroslav Šebek.

“El pensamiento husita volvió a acentuarse ya en el siglo XVIII, durante el reinado del emperador austrohúngaro José II, que realizó varias reformas en la vida de la Iglesia. Algunos señalaron estas intervenciones como la continuación del legado de Juan Hus”.

En aquella época estaba echando raíces el movimiento cultural llamado renacimiento nacional checo. Sus representantes desarrollaron una ampli labor intelectual a fin de motivar a los checos hacia una mayor conciencia nacional y volver a elevar el checo al nivel de una lengua de eruditos, ya que se había visto oprimida por el alemán durante muchos años.

František Palacký, foto: Martina SchneibergováFrantišek Palacký, foto: Martina Schneibergová La tradición husita representaba en los ojos de los líderes del movimiento nacional la cumbre de la historia checa, y muchos la interpretaron como una revolución antiaristocrática, anticatólica y antialemana.

Al cuestionar el sentido de la existencia nacional checa, el destacado representante del renacimiento nacional checo František Palacký acentuó la dimensión espiritual y los valores morales que llegaron con el legado de Juan Hus.

El monumento de Juan Hus nace a causa de un conflicto político

La idea de levantar un monumento en memoria de Juan Hus en el centro de la capital checa surgió en 1889 a raíz de una disputa surgida entre el Partido Nacional Liberal y el Partido Nacional.

Karel Schwarzenberg, foto: Filip Jandourek, Archivo de ČRoKarel Schwarzenberg, foto: Filip Jandourek, Archivo de ČRo Los liberales se veían indignados por no haber sido incluida en la fachada del recién construido Museo Nacional una tabla memorial con el nombre de Juan Hus.

El comentario del noble Karel Schwarzenberg, que señaló a los husitas como “una banda de ladrones e incendarios” fue la última gota que desbordó el vaso de la paciencia de los liberales.

Como compensación, los políticos demandaron el levantamiento de un monumento en memoria del reformador religioso, apunta la comisaria de la Galería de Praga, Marie Foltýnová.

El monumento de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, foto: Archivo de ČRo - Radio PragaEl monumento de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, foto: Archivo de ČRo - Radio Praga “La decisión de que Praga necesitaba un monumento para conmemorar a Hus fue tomada a finales del siglo XIX. Sin embargo, los debates sobre el lugar de su emplazamiento se prolongaron durante mucho tiempo. Entre las propuestas aparecieron la Plaza de Venceslao (Václavské náměstí) o la Plaza de Belén (Betlémské náměstí), mientras que el mismo autor del monumento, Ladislav Šaloun, estaba a favor de alzarlo en la Plaza de Carlos (Karlovo náměstí) enfrente de la Iglesia de San Ignacio. Finalmente, por su importancia política, la Plaza de la Ciudad Vieja se mostró como la opción más adecuada”.

Los recursos financieros para construir el monumento se lograron gracias a una colecta pública, y finalmente en 1903 pudo ser colocada la piedra fundamental.

El monumento de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, foto: Kristýna MakováEl monumento de Juan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja, foto: Kristýna Maková Doce años después, el año del milésimo aniversario de la muerte del mártir, el monumento obtuvo su apariencia final.

La estatua de bronce retrata al reformador rodeado de los husitas y de los protestantes, cuya fe los obligó en el siglo XVII abandonar el Reino de Bohemia.

La revelación del monumento no estuvo acompañada de una ceremonia oficial, ya que la legislación puesta en marcha con motivo de la Primera Guerra Mundial no permitía organizar reuniones masivas.

El movimiento husita como el comienzo de la democracia

Tomáš Garrigue Masaryk, foto: YouTubeTomáš Garrigue Masaryk, foto: YouTube La tradición husita desempeñó asimismo un papel importante en la formación de la Checoslovaquia independiente.

No fue una casualidad que precisamente el 6 de julio de 1915, el día del 500 aniversario de la muerte de Juan Hus, el futuro presidente de Checoslovaquia, Tomáš Garrigue Masaryk, declarara la lucha al Imperio Austrohúngaro por la independencia de las Tierras checas y eslovacas, apunta Jaroslav Šebek.

“Se nota desde el punto de vista ideológico que el programa de Tomáš Garrigue Masaryk fue marcado claramente por la ideología prohusita. La idea desarrollada por Masaryk partía del movimiento husita concebido como el comienzo de la democracia y los cambios sociales”, indicó Šebek.

Los husitasLos husitas Tras el nacimiento de Checoslovaquia en 1918, el escenario político se vio absorbido por las disputas ideológicas de los diferentes partidos. El pensamiento husita sin embargo figuraba en los idearios de casi todos los políticos, aunque con interpretacione diferentes.

“Los partidos siempre interpretaron el legado de Hus según el tipo de política que les convenía desarrollar. Por ejemplo, los démocratas sociales acentuaban el carácter nacionalista y antialemán de los husitas. Mientras que la Socialdemocracia y, hasta cierto punto también el Partido Comunista, destacaban la dimensión social del movimiento, señalándolo como un arquetipo de la revolución socialista. El reformador católico fue el protagonista de una obra escrita por el dictador fascista italiano, Benito Musollini”, apunta Šebek.

“No es muy conocido el hecho de que Mussolini era originalmente socialista y no fascista. Esta obra la escribió antes de la Primera Guerra Mundial. Eso muestra claramente el afán de los socialistas de presentar la figura de Juan Hus como un ejemplo de la verdad y la justicia social”, aclaró Šebek.

El Vaticano se indigna por la bandera husita

San Juan de Nepomuceno, foto: Kristýna MakováSan Juan de Nepomuceno, foto: Kristýna Maková En la época de entreguerras, la figura de Juan Hus causó una serie de discordias a largo plazo entre el Vaticano y el Gobierno checoslovaco. En marzo de 1925 el Gobierno celebró una asamblea a fin de establecer las fechas de las fiestas nacionales de Checoslovaquia.

La decisión final exasperó al Vaticano, no solo por el hecho de asignar el 6 de julio a la memoria de Juan Hus, aún considerado por la Iglesia católica como hereje, sino también por la suspensión de algunas fiestas marianas y el festejo del santo patrono de Bohemia, San Juan de Nepomuceno.

Francesco Marmaggi, foto: Public DomainFrancesco Marmaggi, foto: Public Domain La mayor disputa diplomática surgió el 6 de julio de 1925, durante el primer festejo oficial de la muerte del mártir.

Una bandera husita sobre el Castillo de Praga y las palabras del presidente Tomáš Garrigue Masaryk, quien asimiló el programa político de Checoslovaquia al de la ciudad de Tábor, la antigua sede de los husitas, indignaron al Vaticano tanto que sus representantes abandonaron inmediatamente la ceremonia y depusieron de Praga al nuncio papal Francesco Marmaggi.

La disputa diplomática entre Checoslovaquia y el Vaticano se prolongó hasta 1928, tras la firma del modus vivendi, un acuerdo internacional. En él el Vaticano reconoció que la sociedad checoslovaca tiene derecho a conmemorar la figura de Juan Hus, sin embargo no dejó de insistir en la exigencia de que la bandera husita no volviera a aparecer encima del Castillo de Praga.

La guerra mundial despierta la memoria histórica checa

Jan Hus, foto: Martina SchneibergováJan Hus, foto: Martina Schneibergová El ambiente de preguerra en los años treinta llevó la memoria nacional al primer plano, sirviendo como argumento contra el peligro que corría desde la Alemania nazi.

La importancia del pasado se reflejaba sobre todo en la producción literaria y cinematográfica, que conmemoraba las vidas de los personajes importantes de la historia del país.

Fue entonces cuando el legado de Hus comenzó a acentuarse con una mayor intensidad en la ideología del Partido Comunista, comenta Šebek.

“Durante la contienda, el movimiento husita se convirtió en un asunto de legitimidad sobre todo para la resistencia comunista. Entonces formaron un grupo partisano titulado Juan Hus o la brigada de Juan Žižka de Trocnov, así que era obvio que el Partido Comunista simpatizaba con la tradición husita”.

La Universidad Carolina, foto: Kristýna MakováLa Universidad Carolina, foto: Kristýna Maková Entre los años 1945 y 1948, la conmemoración de Juan Hus volvió a recobrar importancia, sobre todo en el contexto de la expulsión de los alemanes de Checoslovaquia.

Algunos asimilaban este proceso al hecho de que Juan Hus participó en una campaña nacional que llevó a los profesores alemanes a abandonar la Universidad Carolina.

Los comunistas califican a Hus de su antecesor

Para dar más legitimidad a la subida al poder del Partido Comunista en 1948, hubo esfuerzos en retratar a sus representantes como portadores de tradiciones progresivas del movimiento husita, y presentar a los husitas como los primeros comunistas, indica Šebek.

La tragedia del pueblo de LidiceLa tragedia del pueblo de Lidice “Creo que un gran problema fue el abuso de Juan Hus en la época comunista tras el año 1948. Entonces su imagen como un reformador social que llevaba una lucha por la justicia social salió al primer plano. Los comunistas lo presentaban como un antecesor de su ideología. Este momento fue el más grave de su abuso, que pudo perjudicar la imagen de Juan Hus después de la Revolución del Terciopelo en 1989. Es que entonces muchas de las tradiciones propagadas por los comunistas se fueron deJuando atrás. Me refiero por ejemplo a la tragedia del pueblo de Lidice que fue en 1942 arrasado por los nazis. No se recordaba mucho y con el paso de tiempo fue volviendo a la memoria histórica”.

La trilogía biográfica del director Otakar VávraLa trilogía biográfica del director Otakar Vávra Una imagen distorsionada de la figura de Juan Hus llegó en los años cincuenta con la trilogía biográfica del director Otakar Vávra, vista por numerosas generaciones de checoslovacos.

El director anhelaba retratar la vida del reformador religioso desde hacía años, pero el momento oportuno llegó con los cambios políticos de 1948. Aunque la calidad fílmica es comparable con el cine internacional, es obvio el encargo político, debido a que Juan Hus queda retratado como un revolucionario y luchador por la justicia y los derechos humanos.

Según el historiador Jaroslav Šebek, precisamente esta película influyó mucho en la percepción de Juan Hus por la sociedad y sostiene que estas interpretaciones deberían estar mejor aclaradas en las escuelas.

La muerte de Juan Hus, foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0La muerte de Juan Hus, foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0 Aunque los estudiantes checos saben asignar a la fecha del 6 de julio de 1415 la muerte de Juan Hus, no todos se orientan en los acontecimientos anteriores y posteriores.

“Creo que cada ministro de Educación debería tener en cuenta este tema y dedicarse a su desarrollo. Es importante también teniendo en cuenta el contexto de los acontecimientos actuales para que los estudiantes se orienten en la evolución de la sociedad. Es necesario explicar a los niños que nuestra tradiciones viven con su vida y existen personas que a veces interpretan la vida de los personajes de una manera contraria a la verdadera. Para llevar a cabo esta tarea, realizamos con el Museo de Pedagogía conferencias educativas para los maestros para que puedan pasar estos conocimientos a sus alumnos”.

La solución final llega medio milenio después

El Papa Juan Pablo II, foto: Archivo de ČRoEl Papa Juan Pablo II, foto: Archivo de ČRo Los años sesenta trajeron un importante cambio en el ambiente católico, que abrió la puerta a diálogos sobre el aporte objetivo de la figura de Juan Hus. La solución final del largo conflicto con el Vaticano llegó tres décadas después y más de medio milenio de la muerte del mártir.

En diciembre de 1999 se celebró en Roma un simposio dedicado a Juan Hus, que el Papa Juan Pablo II acompañó con las memorables palabras: "Hus es una figura memorable por muchas razones, pero sobre todo por su valentía moral ante las adversidades y la muerte que lo han convertido en una figura de especial importancia para el pueblo checo. Este pueblo también tuvo que encarar duras pruebas a lo largo de los siglos".

Jaroslav Šebek considera este acontecimiento como el primer paso ecuménico.

El Papa Francisco, foto: Korea.net, CC BY-SA 2.0El Papa Francisco, foto: Korea.net, CC BY-SA 2.0 “Fue importante porque se empezó a hablar objetivamente. Ya no era considerado como el que separó la sociedad, sino más bien como un iniciador de la integridad, que unificó la mirada de varias confesiones. Este fue el momento de la transformación de la imagen de Hus en la contemporánea”, indicó Šebek.

El Papa Francisco pide perdón por la muerte de Hus

Con motivo de los 600 años de la muerte del reformador católico, Juan Hus, el Papa Francisco recibió el 12 de junio de 2015 a una delegación formada por los representantes de la Iglesia Husita Checoslovaca y la Iglesia Evangélica de los Hermanos Checos.

Juan Hus, foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0Juan Hus, foto: Wolfgang Sauber, CC BY-SA 3.0 El Sumo Pontífice lamentó la muerte del mártir comentando que „hirió de gravedad a toda la Iglesia Católica y se debería pedir perdón por ella“.

Jaroslav Šebek califica esta expresión como un avance radical y más revolucionaria que la disculpa del Papa Juan Pablo II.

“El interés por Juan Hus es universal y tiene su lugar en la historia de ecuménica y en las reformas europeas y mundiales, así como en la tradición católica. Creo que la República Checa es una muestra de que es posible la coexistencia y la cooperación de diferentes confesiones, lo que es importante a nivel europeo”.

Jaroslav Šebek recordó asimismo, que el 20 de julio se llevará a cabo una misa de reconciliación que recordará todos los problemas provocados en el pasado por la intolerancia, el odio y la violencia.

Los festejos del 600 aniversario de Juan Hus se celebran en la República Checa desde el inicio del año 2015. El Museo Nacional de Praga y el Museo Husita de la ciudad de Tábor acogen las mayores exposiciones que acercan el legado del reformador religioso checo.

Por su parte, la Universidad Carolina, preparó una muestra sobre la labor académica de Juan Hus, que entre 1409 y 140 fue su rector. Un recorrido por las huellas que su doctrina dejó en el extranjero se puede ver asimismo en el Aeropuerto Václav Havel, en Praga.

Hasta septiembre se efectuará asimismo una serie de conciertos, espectáculos y conferencias a lo largo y ancho del país dedicadas a las labores y el legado de Juan Hus.

06-07-2015