La Pascua de Resurrección en la RCh

21-04-2003

Con motivo de la Pascua de Resurrección, hemos preparado para ustedes un programa especial que dedicamos al significado y contenido de esta fiesta religiosa tan importante para los cristianos y en el que queremos familiarizarles con las tradiciones y costumbres más populares de los checos por estas fechas. Esperamos que este programa les resulte ameno.

Los cristianos conmemoran en Pascua la muerte y la resurrección de Jesucristo. Con la Pascua culmina el año litúrgico. La Pascua cristiana ofrece a los creyentes la posibilidad de renovarse espiritualmente. Pero la etnóloga Vera Frolcová, de la Academia de Ciencias Checa, recuerda que el rito pascual en las tierras checas, y en otros países europeos, conlleva más aspectos que el religioso.

"En la nación checa, la Pascua tiene un fuerte contenido amoroso. La costumbre de que los varones checos azoten a las chicas con varitas de sauce entrelazadas y adornadas es de hecho un diálogo amoroso sin palabras: con el azotamiento -ligero, por supuesto- el hombre confiesa su amor. La Pascua significa también la renovación del entorno natural porque se celebra en el período en el que la naturaleza despierta de la hibernación y cuando empieza un nuevo ciclo vegetativo".

La idea que une a la Pascua cristiana a la Pascua popular es el estrecho vínculo existente entre el principio y el fin, entre la muerte y la resurrección.

"La Pascua Florida es una fiesta íntima porque se dirige al mundo interno del hombre, ofreciéndole una gran posibilidad de renovarse espiritualmente y de participar en el misterio de la Resurrección. Es la fiesta en la que el hombre contemporáneo, rodeado del consumo y de la falta de fe, encuentra mucha sabiduría. Por ejemplo, la vieja experiencia de que la luz se conoce mediante la oscuridad, la alegría mediante la pena y que el sufrimiento a menudo augura un tiempo mejor".

 

A diferencia de la Navidad que tiene su precursor en los festejos del solsticio de invierno, la Pascua Florida no tiene raíces paganas. Sin embargo, la etnóloga Vera Frolcová advierte sobre un rico y amplio abanico de costumbres y tradiciones populares practicadas durante la Pascua que no tienen nada que ver con el cristianismo, pero que no le contradicen. "En este sentido se puede hablar de Pascua cristiana y Pascua popular", precisa Vera Frolcová.

"La Pascua se celebra a principios de la primavera cuando las labores agrícolas empiezan y cuando el ganado se saca a pastar después del invierno. Y el hombre siempre ha atribuido a ello un significado extraordinario, tratando de proteger su suelo y ganado con medios tanto prácticos como cultuales. Por ello la gente se regala en ese período retoños verdes, se azota con ellos o los lleva a bendecir a la iglesia. Por ello solía lavarse con el agua de manantiales antes de salir el sol o besar la tierra. Por ello se regalan huevos como símbolo de la fecundidad y se recorren las calles con carracas o matracas para desechar el mal".

Aunque todas esas costumbres no se basan en el legado bíblico, le enriquecen. Son testimonio de una visión muy optimista de la vida de nuestros antepasados, de su profundamente arraigada fe en la continuidad de la vida, señala Vera Frolcová.

"El ejemplo más ilustre y típico de la simbiosis entre la Pascua cristiana y las tradiciones populares en el ambiente checo es la oración al pie del árbol que une en sí el sacrificio no cristiano a la Naturaleza y la oración que Jesucristo hizo el Jueves Santo en el Monte de los Olivos. Y el texto de la oración que los checos suelen pronunciar al pie del árbol es muy bonito: Agua limpia, estás corriendo de las heridas de Señor Nuestro, bañando las orillas y las piedras, baña también a mi alma pecadora".

 

Dado que no se conoce la fecha exacta de la Última cena de Jesucristo, el Concilio de Nikai en el año 325 después de Cristo estableció que la Pascua se conmemoraría siempre el primer domingo después del primer plenilunio primaveral. Es decir que celebramos la Pascua entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

La etnóloga checa Vera Frolcová indica que para la Pascua Florida es típico un largo período de preparación vinculado con la abnegación y la penitencia, la Cuaresma, que empieza el Miércoles de Ceniza.

"Luego siguen seis domingos. El sexto se denomina el Domingo de Ramos y abre la puerta a la Semana Santa. Sus solemnidades empezaron a surgir en el siglo cuarto después de Cristo en relación con las primeras peregrinaciones a Jerusalén. El núcleo de la Semana Santa reside en tres días: el Jueves Santo que en checo se denomina el Jueves Verde, el Viernes Santo, en checo el Viernes Grande, y el Sábado Santo que los checos llaman el Sábado Blanco".

El Domingo de Ramos Jesucristo vino a Jerusalén, siendo saludado calurosamente por la muchedumbre, la misma que lo repudiaría el Viernes Santo.

"En las iglesias católicas checas se bendicen ese día amentos y retoños de cerezo. En Jueves Santo tuvo lugar según la Biblia la Última cena de Jesucristo con sus discípulos en la que Jesús estableció la eucaristía. Siguieron sus oraciones en el Jardín de Getsemany, su temor y su angustia, y, al final, la traición de Judas. El Viernes Santo es el día de la crucifixión y de la muerte del Señor. Y el Sábado Santo, los cristianos honran el Santo Sepulcro. Durante tres días no se celebran misas y no suenan las campanas, no tocan órganos, no se encienden velas ni se adornan los altares".

En vísperas del Domingo de Resurrección, tiene lugar la vigilia que en las tierras checas empieza con la bendición del fuego delante de la iglesia. Los creyentes encienden las velas y tan sólo con las velas encendidas entran en la iglesia no alumbrada. Vera Frolcová explica que es un momento que en la solemnidad pascual juego un papel simbólico y muy importante.

"Simboliza la transformación de la oscuridad en la luz. La concepción de Jesucristo como "lumen christi", la luz del mundo, es clave en el dogma cristiano. El hito de la vigilia lo representa luego la Gloria cuando el sacerdote anuncia la resurrección de Nuestro Señor. Es un momento emocionante: se encienden todas las luces que hay en la iglesia, se hacen sonar los órganos y sube el canto. Durante la vigilia se bendice el agua bautismal, se bautizan los nuevos catecúmenos y los creyentes renuevan su compromiso de bautismo".

 

La Cuaresma se inicia con el Miércoles de Ceniza. ¿Por qué se llama así?, nos lo aclara la etnóloga Vera Frolcová, de la Academia de Ciencias Checa.

"Porque ese día los creyentes vienen a la iglesia para recoger la ceniza. El Miércoles de Ceniza se queman los retoños de cerezo bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior. Resta la ceniza con la que el sacerdote hace la cruz en la frente del creyente, lo que simboliza la frase bíblica: Recuerda hombre, polvo eres y en polvo te convertirás. En ese momento, el cristiano debería darse cuenta más que nunca de las vanidades del mundo. El hombre debería detenerse en medio de la prisa y dejar atrás todo lo que le abruma: la envidia, la malicia y el rencor".

Y precisamente en esto se centra la Cuaresma, o sea, los cuarenta días de la preparación para la Pascua Florida porque con las cargas que abruman su mente y su alma, el cristiano no habría podido participar en la Resurrección del Señor.

Vera Frolcová explica también el porque los checos denominan el Jueves Santo Jueves Verde.

"Hay más teorías al respecto entre los etnólogos, lingüistas e historiadores. Una dice que según la tradición eclesiástica medieval, los pecadores, muertos para la eucaristía, fueron expulsados del templo el Miércoles de Ceniza. Pero quienes se sometieron durante las seis semanas del Cuaresma a la penitencia, pudieron ingresar nuevamente en la comunidad eclesiástica el Jueves Verde. Y verde porque ese día recibieron un ramillete como prueba de que de nuevo son verdes, o sea, vivos, preparados a vivir con Jesucristo".

Otros científicos sostienen que el Jueves Verde debe su nombre a los platos que se comían ese día y que debían ser de ese color. Se preparaban espinacas, chucrú o ensaladas de hierbas primaverales para renovar las fuerzas.

Mientras tanto, en cuánto al Sábado Santo, llamado el Sábado Blanco en las tierras checas, los científicos lo tienen claro, matiza Vera Frolcová.

"Es blanco según los vestidos que llevan puestos los catecúmenos. Desde la Edad Media, los nuevos catecúmenos que el Sábado de Pascua reciben el bautismo, tienen una túnica de color blanco, símbolo de la pureza. La llevan hasta el fin de la Pascua".

¿Cuándo termina la Pascua Florida?

"Termina el último día del octavario el que empieza el Domingo de Resurrección, es decir, termina el octavo día después de este Domingo. En las tierras checas, el último día de la Pascua se denomina el Domingo de los Desfiles y no se sabe a ciencia cierta el porque. En otras naciones es muy común que el Domingo de los Desfiles la gente se despide de sus parientes y amigos fallecidos, que, de modo figurado, organiza desfiles en su honor. Sin embargo, dicho culto a los muertos no se registra en la cultura checa".

De todas formas, es el primer domingo desde el Miércoles de Ceniza en el que pueden celebrarse bodas y bailes.

 

La celebración de la Pascua de Resurrección difiere de región en región, de familia en familia, incluso en un país tan pequeño como es la República Checa, destaca la etnóloga checa, Vera Frolcová.

"Mientras que en un pueblo vi cómo sus vecinos han organizado el Domingo de Pascua desfiles grandiosos y espectaculares, portando la estatua de Cristo Redentor, en otro se van a orar en silencio al pie de la cruz antes de amanecer y en otro se reúne la familia en el comedor para cantar las pasiones. Pero el checo común y corriente tiene una cosa en común: lo más cercano le es sobre todo la pasión de la madre por haber perdido a su hijo, el motivo de stabat mater".

La explicación es sencilla y comprensible. La gente conocía de cerca el sufrimiento y la muerte y por ello el reflejo de la Pascua cristiana en la cultura popular carece de carga dramática. En el sufrimiento y la muerte no hay nada dramático, es una realidad, el hombre está en manos de Dios.

Vera Frolcová señala que una de las tradiciones católicas más difundidas en las tierras checas es el culto del Santo Sepulcro.

"Significa que en las iglesias se levanta un Santo Sepulcro. En la mayoría de los casos suele ser una cruz yacente a la que los creyentes acuden para orar. El culto del Santo Sepulcro está vinculado con las donaciones a la Iglesia y a veces suele denominarse el Reloj Santo porque los vecinos de la parroquia alternan y vigilan el Santo Sepulcro durante el día y la noche".

 

Las costumbres populares más arraigadas y practicadas checas, vinculadas con la Pascua Florida, son el azotamiento de chicas con varitas de sauce entrelazadas, el adorno y el regalamiento de huevos y la matraca o carraca, resume la etnóloga Vera Frolcová.

"El Lunes de Pascua, los varones checos suelen recorrer el pueblo azotando a las mujeres con varitas de sauce entrelazadas y adornadas con cintas coloradas para que se mantengan sanas durante todo el año. Se trata de la costumbre más antigua checa. Se denomina "pomlázka", ya que el verbo checo "pomlázeti" significa en español rejuvenecer. Los checos creen que con el azotamiento la fuerza vegetativa de la varita de sauce se transmite a la chica azotada. Y además, sobre todo en el campo la "pomlázka" solía ser el compromiso, una confesión seria del amor".

Si el varón azota a una chica que en recompensa le regala huevos adornados, se trata de una confesión mutua del amor, sin palabras y sin gestos innecesarios. Vera Frolcová subraya que el huevo adornado, habitualmente pintado de rojo, forma parte indispensable de la Pascua checa.

"Primero porque es práctico. La Pascua Florida se conmemora en el período en el que empieza una puesta abundante de huevos que después del invierno eran un grato complemento de la comida. Y no podemos olvidar que en el ambiente checo el huevo figura entre las comidas de vigilia. Y segundo, el huevo pintado de rojo, azul, verde o amarillo y adornado con cera líquida, encajes o dibujos, tanto lleno como vaciado, es un objeto de culto, objeto que la Iglesia bendice desde el siglo trece".

Otra costumbre popular muy difundida checa es la matraca o carraca, matiza Vera Frolcová.

"El Jueves Verde, cuando las campanas se callan, y vuelan a Roma, como dicen los checos, los muchachos salen a la calle recorriendo el pueblo y haciendo sonar las matracas. Y el sonido de las carracas se oye hasta el Sábado Blanco cuando las campanas vuelven a tañer. Se trata de grupos de muchachos de entre seis y quince años que corren matraqueando y entre los que reinan una rígida disciplina y estrictas relaciones de jerarquía. Todo lo que reciben, huevos, dinero y dulces, se lo reparten entre sí según la edad y los méritos".

En algunas regiones checas, parte de la matraca es también el denominado perseguimiento de Judas.

"En las aldeas moravas, en el desfile organizado por los muchachos, uno lleva la máscara de Judas. Su forma es diferente de pueblo en pueblo. En un pueblo tiene la cara ennegrecida, en otro lleva un sombrero o lleva puesto un abrigo al revés. Pero en todas es conducido con una cuerda, castigado por su traición y se le condena a la muerte simbólicamente. Incluso presencié en algunas aldeas la quema de Judas. En este caso, Judas es una garbera de paja con la que se recorre el pueblo y al final se quema".

 

Según las leyendas checas, durante la Pascua de Resurrección la tierra se abre y entrega sus tesoros. Es una parábola que significa que la primavera empieza y la tierra renueva su fuerza vegetativa. La leyenda de San Jorge juega también un papel importante: según ella, San Jorge posee la llave de la tierra y siempre por esas fechas la abre para que la hierba pueda brotar.

Y no hay que olvidar tampoco que la Pascua checa tiene una secular y muy rica tradición de música espiritual y sobre todo de canto eclesiástico. El motivo musical más acentuado es la pasión de Jesucristo y de su madre, la Virgen María. Todo ello se manifiesta de manera genial en el oratorio Stabat Mater, del compositor checo Antonín Dvorák. Lo compuso en el período en el que le fallecían dos hijos pequeños.

 

Y aquí termina este programa especial preparado por Radio Praga con motivo de la Pascua Florida.

Deseamos que hayamos contribuido con ello a la atmósfera tranquila, alegre y solemne que debería reinar por estas fechas en los hogares de todo el mundo.

21-04-2003