De niño a adulto

03-02-2005

Saludamos cordialmente a todos los estudiantes que han decidido aprender checo con Radio Praga. Vale decir que el checo es un idioma bastante difícil. ¡Tanto más admiración merecen, amigos!

Esta vez centraremos la atención en las diferentes fases del desarrollo del ser humano, o sea, las etapas en que un niño se va convirtiendo en adulto. Según va creciendo el niño, se le va calificando de otra manera.

Y así, un recién nacido, se dice en checo "novorozenec" (novorozenets).

Al "novorozenec", su mamá le da de mamar del pecho, por lo que se le denomina también niño de pecho o lactante, "kojenec" (koyenets), en checo.

El "kojenec" crece de manera increíble ante nuestros ojos y pronto pasamos a denominarle simplemente bebé o sea, "mimino" (mimino). Reconocerán, amigos, que en ambos idiomas la palabra utilizada para la denominación de esa etapa de desarrollo del ser humano, "člověk" o "lidská bytost" (chloviek o lidská bitost) suena muy dulce, ¿verdad?

Al cabo de un par de meses, el "mimino" comienza a gatear o andar a cuatro patas "lézt po čtyřech" (lést po chtirzej) y entonces al nené se le denomina en checo "batole" (batole), palabra que refleja el significado de los primeros ensayos del bebé para trasladarse a un determinado lugar.

De pronto, un día, alrededor del primer año de vida, el nene da sus primeros pasos, lo que siempre es una grata sorpresa para los padres. La calificación de bebé cambia entonces a niño, "dítě" (dítie), que puede ser varón "chlapec" (jlapets) o una niña, "děvče" (dievche). Y ese "dítě" avanza paulatinamente a la edad madura, "dospělost" (dospielost), aunque tiene por delante todavía un largo camino.

Cuando se acerca la obligación de ir a la escuela, al "dítě" se le comienza a calificar en checo "předškolák" (przedshkolák) o sea, niño en grado preescolar. De allí queda un solo paso al escolar, "školák" (sholák), en checo.

"Un niño-escolar sabe hacer muchas cosas que nosotros no sabemos", dice el refrán de una canción de Jiří Šlitr y Jiří Suchý, músicos checos que en los año 60 y 70 eran ídolos de la juventud de la República Checa.

Acertadamente hablamos de la juventud, ya que el escolar pronto llega a la etapa de su adolescencia "dospívání" (dospívání) o también "puberta" (puberta), pubertad, cuando el niño bueno suele convertirse temporalmente en un ser insoportable, "nesnesitelný tvor" (nesnesitelný tvor).

Entonces es cuando los niños insisten en que dejen de ser llamados y tratados como niños, recordando que ya pertenecen a la categoría de la juventud, "mládež" (mládezh). Y siendo "mládež", quieren que a las niñas se les llame señorita, "slečna" y a los varones "mladý muž" o "mladík".

A la "normalidad", desde el punto de vista de los adultos, la "mládež" vuelve con la llegada de la edad madura, "dospělost" (dospielost), etapa, cuyo inicio, a nuestro juicio, es individual. En la República Checa se reconoce oficialmente la mayoría de edad a los 18 años, pero sólo a partir de los 21 año la persona puede ser electa, por ejemplo, a determinados órganos de la administración pública.

Cuando uno llega a ser "dospělý" (dospielí), adulto, entonces se distingue según el sexo, la mujer y el hombre, "žena" (zhena) y "muž" (muzh). Y es entonces cuando suele iniciarse un nuevo ciclo natural de vida, "přirozený koloběh života" (przirozený kolobieh zhivota).

03-02-2005