21-05-2003

Esta vez hablamos con Mauricio Guerrero, empresario ecuatoriano que vive desde hace más de diez años en la República Checa.

¿Cuál fue el motivo de su llegada a la República Checa?

"Básicamente por amor. Es una historia especial porque me conocí con mi mujer en China. Ella es sinóloga. Después yo vine con ella a la República Checa."

¿Qué actividades empresariales desarrolla en Praga?

"Prácticamente desde que llegué me dedico al turismo. Concretamente se trata de servicios para clientes europeos en la República Checa, básicamente en Praga. Creo que llegué en un buen momento. En 1992 empezaba el boom del negocio turístico."

¿Podría caracterizar el ambiente empresarial en este país?

"En estos diez años ha cambiado mucho, porque cuando llegué el sistema de trabajo empresarial era bastante elemental. Había muchas cosas buenas y malas. Pero desde hace cuatro o cinco años todo mejoró bastante."

¿Cómo se acostumbró a la vida en la República Checa?

"Al principio fue un cambio fuerte. Se trató de un mundo muy distinto - la cultura, el clima, el idioma... Al principio era más duro porque en Praga faltaban muchas cosas. Pero desde entonces todo cambió. Incluso la mentalidad de la gente. En 1992 había cambiado la política, pero no la mentalidad. La mayoría de la gente seguía pensando como comunistas."

¿Le costó mucho aprender el idioma checo?

"El idioma checo es muy difícil. Creo que todavía no lo hablo bien. Yo creo que es una de las barreras más importantes que uno tiene que romper porque hasta que uno no habla la lengua del país donde vive sigue siendo un turista."

¿En qué lengua hablan en casa?

"Mitad mitad. Hablamos en español y en checo. Yo hablo con mi niña en español, la madre habla con ella el checo.

¿Cómo se acostumbró a la cocina checa?

"Todavía no estoy del todo acostumbrado porque en mi casa sigo cocinando cosas mías - latinas. Pero sí me acostumbré, sobre todo, a la cerveza checa."

¿Qué más le gusta en Praga?

"Me gusta muchísimo el movimiento cultural que hay en Praga. Es de muy buena y alta calidad. Y sigue siendo barato en comparación con otros países europeos. En segundo lugar - Praga es una ciudad muy preciosa. Para mí la ciudad más preciosa de toda Europa. Y en tercer lugar - Praga es una ciudad muy tranquila lo que nosotros, los latinos, apreciamos mucho. En nuestros países hay demasiada pobreza, peligrosidad y violencia."

21-05-2003