¡Hola! ¿Cómo estás?

Esta vez conversamos con el empresario argentino Gabriel Ruberto, que vive desde hace tres años en la República Checa.

¿Cuál fue el motivo de su llegada a la República Checa?

"Preveía la crisis argentina. Por ese motivo decidí emprender negocios fuera de mi país. Me tomé un año sabático, recorriendo Europa. Llegué a la República Checa y finalmente decidí quedarme acá."

¿Qué tipo de actividades empresariales desarrolla?

"En este momento nuestro negocio principal es la importación de vinos latinoamericanos. En un futuro proyectamos importar otros productos. Estamos enfocados en la línea de introducir los productos latinoamericanos en la República Checa."

¿Tienen éxito?

Ceský Krumlov
"En el mercado checo había un cambio muy grande en los últimos dos años. El consumo de vino del Nuevo Mundo se ha incrementado altamente."

¿Qué más le impresionó después de su llegada a la República Checa?

"Praga es una ciudad muy bella, totalmente distinta a lo que estamos acostumbrados en nuestras tierras. Lo que más me impresionó fue la arquitectura y el aspecto medieval de la ciudad."

¿Qué partes de la República Checa visitó?

"Creo que Ceský Krumlov es una verdadera joya arquitectónica y una ciudad muy bella. Cuando vienen amigos míos a visitar la República Checa siempre les digo: tómense un día para visitar a Ceský Krumlov. Pero he visitado también otras ciudades como, por ejemplo, Trebon o Ceské Budejovice. Pero la ciudad más bella es para mí Ceský Krumlov."

¿Qué opina sobre los vinos checos y moravos?

"Los vinos blancos son bastante buenos. La uva blanca no necesita tanto sol. Por otro lado, lamentablemente, la falta del sol se demuestra en la calidad de los vinos tintos."

¿Y qué opina sobre la cerveza checa?

"Tengo que admitir que no tenía desarrollado el paladar para diferenciar la buena cerveza de la mala. Pero recientemente visité Argentina y debo decir que no hay como la cerveza checa."