Escolares checos organizan ayuda para Asia Sudoriental

21-01-2005

Representantes oficiales de numerosos países se dieron cita en estos días en Japón para debatir cómo reducir al mínimo los impactos de las catástrofes naturales. Mientras tanto, Asia Sudoriental, afectada en diciembre pasado por el devastador maremoto que costó más de 220 mil vidas humanas, sigue recibiendo ayuda humanitaria de todo el planeta.

KláraKlára Más de 250 millones de coronas, equivalentes a unos 8 millones de euros, recolectaron los ciudadanos de la República Checa. Organizaciones públicas, empresas, artistas e individuos contribuyen a la recuperación de los países afectados por el tsunami. Sobre esta gran ola de solidaridad, a la que se sumaron también escolares checos, conversamos en esta A Toda Marcha con Klára, de 11 años.

El desastre causado por el maremoto en Asia Sudoriental horrorizó a la escolar Klára, que nunca antes había visto nada semejante.

"Me enteré de la catástrofe en Asia por el noticiario de la televisión, y la información sobre el tsunami me impactó. Mi mamá, que estaba sentada a mi lado y seguía el noticiario, se puso a llorar. Yo me puse a pensar qué terrible sería si me tocara vivir un tsunami. Toda esa gente muerta en Asia que vi en los noticiarios fue algo antes inimaginable para mí, fue terrible".

Klára sostiene que lo que más le dolió fue el destino de los niños de los países afectados.

"Me dio mucha lástima cuando me enteré de que entre las víctimas del tsunami había un gran número de niños. También me dolió el destino de los niños que durante la catástrofe perdieron a sus padres. Muchos son pequeños y no pueden vivir solos. Espero que encuentren un nuevo hogar y padres adoptivos que les ayuden a superar el dolor vivido".

Klára comentó lo ocurrido en Asia Sudoriental con su amiga en la escuela y ambas decidieron ayudar de alguna manera a los niños de la zona.

"A mi amiga se le ocurrió organizar una colecta de dinero en nuestra escuela. Lo consultamos con nuestra maestra y con la directora de la escuela y nos dieron su apoyo. A nuestra iniciativa se sumaron luego los alumnos de los cursos superiores de la escuela. Con mi amiga cogimos un pequeño maletín, con el que recorrimos la escuela realizando la colecta. A algunos niños les dieron dinero sus padres, otros niños contribuyeron con dinero de su bolsillo".

Las dos escolares checas de 11 años de edad también tienen claro adónde destinarán el dinero recaudado.

Foto: CTKFoto: CTK "Lo que más queremos es ayudar a los niños, por lo que acordamos enviar el dinero a la Cruz Roja. Desearíamos contribuir a la construcción de un hospital infantil en alguno de los países asiáticos afectados. Ese es nuestro mayor deseo".

Klára considera importante que las personas se brinden ayuda mutua en caso de necesidad, y sostiene que colectas de solidaridad con países de Asia Sudoriental tienen lugar también en otras escuelas checas.

"Creo que cualquier ayuda a Asia es buena. No importa lo grande o pequeña que sea la contribución financiera, si uno puede brindar sólo unos cuantos céntimos o miles de dólares. Nosotros no podemos enviar esos millones, porque somos niños y no tenemos tanto, pero aunque sea pequeña nuestra contribución, la enviamos de todo corazón a los niños de Asia que sobrevivieron al maremoto".

En esta A Toda Marcha hemos conversado con Klára, escolar de once años, sobre la ayuda de niños de la República Checa a sus coetáneos de países de Asia Sudoriental, afectada en diciembre pasado por un tsunami.

21-01-2005