Antonín Vranický plasmó en su obra las coplas populares checas

22-03-2014

En el espacio dedicado a la música clásica y el jazz nacionales, conocerán la vida y obra de Antonín Vranický, destacado compositor, violinista y pedagogo musical del siglo XVIII.

Antonín Vranický, foto: public domainAntonín Vranický, foto: public domain Antonín Vranický terminó el liceo adjunto al monasterio de la orden premonstratense en su ciudad natal, Nová Říše, en Moravia y posteriormente realizó estudios de filosofía en Brno. Al graduarse, se marchó a mediados de los años ochenta del siglo XVIII a Viena. En aquél entonces su hermano mayor Pavel, que le enseñó a Antonín las bases del violín, gozaba en Viena de un amplio renombre como compositor y violinista y se desempeñaba como director de la orquesta de la corte local, que era un cargo muy apreciado.

Gracias precisamente a la influencia de su hermano, el joven Antonín pasó a ser alumno de composición y sus profesores eran renombrados músicos como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, así como también Johann Georg Albrechtsberger. Simultáneamente, Antonín fue perfeccionándose en interpretación en violín y muy pronto alcanzó gran maestría en esa actividad.

Poco a poco Antonín Vranický fue cosechando éxito, comenzó a dar clases de música y pronto llegó a ser conocido en Viena como buen compositor, así como excelente violinista y pedagogo musical. A veces Vranický suele ser calificado incluso como el fundador de la Escuela de Violín de Viena. En 1804, el músico checo publicó su manual de tocar violín, titulado ‘Violin Fundament’, que tuvo gran éxito entre los estudiantes y buenas críticas de parte de especialistas.

Vranický aprovechó su talento y maestría como violinista en las partituras solistas de sus conciertos para instrumentos de cuerda, que hasta la actualidad son considerados de muy exigentes desde el punto de vista de la interpretación. Lo confirman por ejemplo su ‘Concierto para violín y orquesta en Do Mayor’ o su ‘Concierto para violín y orquesta en La Mayor’.

En el año 1790, Antonín Vranický comenzó a trabajar como compositor, concertista y profesor de música para el príncipe František Josef Maxmilian Lobkowicz y en 1797 fue nombrado jefe de la orquesta particular del príncipe. En este cargo se desempeñó en Viena, Praga y en otras sedes de la familia Lobkowicz en Bohemia, como Roudnice, Jezeří y Bílina. Cuando su patrono asumió en 1807 la supervisión de los teatros de la corte de Viena y posteriormente la dirección de la Ópera local, le ofreció a Antonín Vranický asumir la dirección de la orquesta de la Ópera, cargo en el que el músico reemplazó en 1808 a su fallecido hermano Pavel.

Existen testimonios que documentan que el príncipe y el compositor eran grandes amigos, por lo que no sorprende que fue precisamente Antonín Vranický quien en 1792 compuso la sinfonía ‘Afrodité’ en ocasión de la boda del príncipe Lobkowicz con la princesa von Schwarzenberg.

Los palacios de los Lobkowicz eran visitados frecuentemente por destacados representantes de la vida musical de entonces, entre ellos Haydn y Beethoven, con los que Antonín Vranický mantenía estrechos contactos de amistad. En los palacios tenían lugar numerosos e interesantes programas musicales como por ejemplo, el estreno checo de la Tercera Sinfonía de Beethoven llamada ‘La Heroica ‘, así como frecuentes representaciones de ópera y ballet. En el palacio de la localidad de Roudnice se efectuó el histórico estreno en Bohemia del oratorio de Haydn ‘La creación’, que ilustra la creación del mundo. Antonín Vranický compuso asimismo música para el ballet ecuestre, para dos conjuntos de cuerda, que tituló ‘Karossel’.

Antonín Vranický fue un compositor bastante fructífero que gozó de gran renombre en su época. La mayoría de sus obras musical se conservó hasta la actualidad y se encuentran depositadas en el archivo musical de la familia Lobkowicz, en el Museo Nacional de Praga. Vranický compuso numerosas obras para orquesta, entre ellas 15 sinfonías y unos 22 conciertos instrumentales. Sin embargo, la mayor parte de sus composiciones la representan obras de cámara que en total son 88, de las que unas 30 son cuartetos para violín. En la obra de Vranický encontramos igualmente música religiosa, como la ‘Misa en Mi bemol Mayor’ (‘Missa in Es’).

En la extensa y variada obra de Antonín Vranický, tanto en su música sinfónica, de cámara como de concierto, se puede notar la combinación de la influencia del clasicismo musical de Viena con el típico carácter melodioso de la música popular checa. De este fenómeno testimonia por ejemplo, su ‘Concierto para violonchelo y orquesta en Re menor’.

22-03-2014