František Xaver Dušek, el fundador de la escuela de piano checa y un gran amigo de Mozart

František Xaver Dušek

En el espacio dedicado a la música clásica este vez, les daremos a conocer a František Xaver Dušek, destacado compositor, excelente pianista, profesor de música y fundador de la primera escuela de piano checa.

František Xaver Dušek provenía de una pobre familia rural. Nació en 1731 en el pueblo de Chotěborky, situado cerca de la ciudad de Jaroměř, en Bohemia del Este. Su talento musical, que era evidente desde su temprana edad, impresionó al propietario del señorío local, el conde Johann Karel Špork. Este conocido mecenas de las artes le ofreció ayuda al joven Dušek, facilitándole estudiar música en el liceo jesuita de Hradec Králové, incluido el dominio de varios instrumentos musicales.

No obstante, debido a un grave accidente sufrido por Dušek y cuyas consecuencias le acompañaron durante el resto de su vida, el futuro músico se vio obligado a abandonar prematuramente los estudios en el liceo. Gracias no obstante a las simpatías que le tenía el conde Špork y a su ayuda financiera, pasado algún tiempo el joven Dušek pudo seguir dedicándose a la música. Primero estudió en Praga composición y a tocar el órgano, bajo la dirección de František Habermann y los estudios los finalizó en Viena, con el virtuoso en clavecín y compositor de la corte de Viena, Georg Christoph Wagenseil.

Dušek compuso una extensa colección de obras para instrumentos de viento. En la composición ‘Parthia in Do Mayor’, del año 1763, por ejemplo, el autor combina de excelente manera el estilo clásico con elementos de la música popular.

En 1763 František Xaver Dušek compuso otra ‘Parthia in Do Mayor’, esta vez para tres corni di bassetto, o cuernos de clarinete. Este es un instrumento de viento-madera, un tipo de clarinete afinado en FA.

Alrededor del año 1770, František Xaver Dušek decidió radicarse definitivamente en Praga. Se dedicó a la composición y la interpretación y, además, daba clases de música. En vista de que no tenía un empleo fijo, dependía de la benevolencia y las simpatías que le tuvieran los aristócratas locales. A pesar de ello, Dušek conservó su independencia profesional y nunca aceptó entrar al servicio de ningún representante de la nobleza.

El músico propagaba con gran insistencia el piano en vez de la utilización de su antecesor, el clavicémbalo. Según Dušek, el mecanismo de cuerdas percutidas por martillos activados por teclas, respondía mejor a las demandas para las composiciones modernas. Dušek organizaba en su casa clases regulares de piano, llamadas academias. Se convirtió así en el fundador de la escuela de piano checa y en el primer representante de un nuevo tipo de concertista.

František Xaver Dušek llegó a ser un pedagogo musical muy solicitado. Entre sus discípulos figuraron entre otros, excelentes futuros compositores checos como Leopold Koželuh, Vincenc Mašek, Jan August Vitásek, así como la bella, rica y más tarde también famosa soprano Josefína Hambacherová, que era 23 años menor que Dušek, y con la que este músico contrajo matrimonio en 1776.

Josefína Dušková
El joven matrimonio partió en 1777 de viaje a Salzburgo para visitar a sus parientes. En esta ciudad austriaca los Dušek conocieron a Wolfgang Amadeus Mozart, con quien entablaron una estrecha relación de amistad para el resto de la vida. Mozart le dedicó a Josefína Dušková un gran número de arias, como el más conocida aria de concierto ‘Bella mia fiamma, addio’.

Con el surgimiento del aria se vincula una historia, reproducida supuestamente por el hijo de Mozart, Karl Thomas. Este segundo descendiente de Mozart anotó lo siguiente:

“A Bertramka se le conoce como una villa de residencia, en la que Mozart, durante sus frecuentes visitas a Praga, gustaba pasar su tiempo y disfrutar con sus amigos, también músicos, los esposos Dušek. Fue allí donde Mozart compuso partes de su ópera ‘Don Giovanni’. En la cima de la colina cercana a la villa se encuentra un cenador. En él un día la señora Dušková, recurriendo a una trampa, aprisionó al gran Mozart y le dijo que no lo dejaría en libertad hasta que, según había prometido con anterioridad, no le compusiera un aria utilizando las palabras ‘Bella mia fiamma addio’. Mozart lo aceptó, pero para devolverle de alguna manera a la señora Dušková la broma, utilizó en el aria varios pasajes bastante complicados para su interpretación. También amenazó a su amiga que, en caso de que cometiera algún error al cantar el aria, él destrozaría inmediatamente la partitura de la obra”.

La villa Bertramka,  foto: City of Prague
Hasta aquí lo que dice el relato vinculado con el surgimiento del aria ‘Adiós mi bella llama’ en la sede veraniega de los esposos Dušek en Praga, la villa Bertramka. Falta agregar que la señora Josefína al parecer, logró interpretar la difícil aria de excelente manera, ya que en el original de la composición que se ha conservado hasta la actualidad aparece el nombre de Josefína escrito por el propio Mozart.

František Xaver Dušek es autor de una extensa obra musical. Compuso un gran número de sonatas para piano, conciertos, divertimentos y, entre otras tantas composiciones, también alrededor de 37 sinfonías.

Las mejores obras de František Xaver Dušek suelen ser consideradas las composiciones destinadas a los instrumentos de tecla, que el músico tanto adoraba. Compuso asimismo varios conciertos para piano.

Foto: Supraphon
El músico y compositor checo Dušek era una de las personalidades más importantes y destacadas del escenario musical nacional de su época. Su gran fama se debió tanto a sus composiciones como a sus actividades como pedagogo musical y excelente intérprete y, no en último lugar, a su labor como mecenas de la música. František Xaver Dušek ayudó a muchos talentosos músicos principiantes. A Dušek y a su esposa Josefína se debe también en gran medida el que el nombre de Mozart y su obra estén vinculados estrechamente para siempre con Praga.


(Repetición del 18/01/2014)