Compositor checo enseñó música al rey de España, Fernando VII

17-10-2005

Desde el 19 de mayo de 1808 fue recluido en el castillo de Valençay, en Francia, el monarca español Fernando VII. El rehén de Napoleón compartía el cautiverio con su hermano, el príncipe D. Carlos, y con su tío D.Antonio. Amenizar con música las comidas y los bailes a los que asistían los ilustres rehenes era la tarea de uno de los músicos checos más célebres de la segunda mitad del siglo 18, el virtuoso del piano y compositor, Jan Ladislav Dusík.

Jan Ladislav DusíkJan Ladislav Dusík Jan Ladislav Dusík que vivió entre 1760 y 1812, era clavicembalista, pianista, organista, compositor y pedagogo musical. Actuó en la mayoría de los centros musicales de Holanda, Alemania, Polonia, Lituania, Rusia,Francia, Italia e Inglaterra. Dio conciertos ante el príncipe holandés Guillermo, el emperador austríaco José II, la emperatriz rusa Catalina II, la reina francesa María Antonieta y los príncipes prusianos Federico Guillermo y Ludovico Fernando.

Dusík conocía personalmente a Napoleón desde su primera estadía en Francia entre los años 1786 y 1789. En aquel entonces Napoleón era todavía un alférez de artillería con escasos recursos que acababa de salir de la escuela militar de París. Napoleón solía tocar el violín en compañía de un grupo de músicos al que pertenecía Jan Ladislav Dusík. Al final de su vida, Dusík se desempeñó como organizador de fiestas musicales y concertista, ostentando el altisonante título de "director de música del príncipe Talleyrand". En Valençay, propiedad de Talleyrand, donde permaneció en 1808, daba conciertos de piano y organizaba veladas musicales.

En una carta a Napoleón, fechada en mayo de 1808, Talleyrand le daba a conocer que dos príncipes estudiaban danza y D. Fernando música. Está comprobado que la enseñanza musical de D.Fernando corría a cargo de Jan Ladislav Dusík.

Para D. Antonio, Dusík encargó en París un violonchelo y diversas partituras, y con los españoles cultivó la música de cámara. El compositor checo tuvo la oportunidad de conocer la música española, sobre todo las canciones que tarareaban los príncipes y los integrantes de su comitiva.

La esposa del anfitrión Talleyrand cuidaba de que los príncipes pudieran deleitarse con la música y así por todo el castillo sonaban boleros y fandangos. Dusík escribió sobre sus impresiones en una carta:"Vivimos mitad a la francesa y mitad a la española. Estos extranjeros son la gente más bondadosa que existe bajo el sol. Instan sin cesar a que yo improvise para ellos fandangos, boleros, etc."

17-10-2005