¡Dejen cantar a Misík!

15-05-2006

¡Dejen cantar a Misík!, estos rótulos aparecían en la primera mitad de los años ochenta en los muros checos, al prohibir el régimen comunista la actuación de uno de los músicos más renombrados del país, Vladimír Misík. El rockero pudo volver a presentarse ante el público en 1985 y desde aquél entonces lo pueden ver en los escenarios checos hasta la actualidad.

Vladimír MisíkVladimír Misík Vladimír Misík dejó una huella imborrable en numerosos grandes grupos del rock checo: tocó en grupos como Matadors, Blue Effect, Flamengo, Etc..., participando desde mediados de los años sesenta en la mayoría de los proyectos clave para la música popular de este país.

El guitarrista compuso varias canciones que se hicieron prácticamente inmortales. Misík popularizó asimismo varios poemas introduciendo música a las letras de algunos destacados poetas checos, como por ejemplo, Václav Hrabe. Así surgió uno de los mayores éxitos de su carrera. Se puede decir que casi todos los aficionados checos a la música conocen los siguientes versos de la canción "Variación a un tema renacentista":

"El amor es como un véspero / que navega por el firmamento negro / cierren las puertas con contracandados / apaguen en las casas todas las velas / y fortifiquen sus cuerpos / los que tienen almas petrificadas".

 

'Un pollo en el reloj''Un pollo en el reloj' A mediados de los años sesenta, Vladimír Misík, se desempeñaba en el grupo Matadors, que tuvo que abandonar tras ser reclutado al servicio militar. Posteriormente empezó a tocar con el grupo Blue Effect, abandonándolo en 1972 para asumir el papel de líder del conjunto Flamengo, con el que grabó uno de los hitos del rock checo: el disco "Un pollo en el reloj", que combina de manera excelente la música del grupo Flamengo y la letra del poeta Josef Kainar.

Debido a que el grupo Flamengo se deshizo antes de que el disco "Un pollo en el reloj" fuera lanzado al mercado en 1973, Vladimír Misík al final decidió crear su propio grupo, que tituló lacónicamente Etc...

La música de la formación basada en el rock, influenciada por el blues, el jazzrock y el folk, pronto encontró sus fans. Pero en 1982, el régimen comunista prohibió que el grupo se presentara en público. La prohibición fue dirigida principalmente contra el cantante que nunca ocultaba su desacuerdo con la entonces orientación política del país.

Bajo el pretexto de que durante un concierto, se proyectó una película estudiantil no aprobada oficialmente, las autoridades interrumpieron forzosamente las actividades del grupo que pudo volver a tocar apenas en el 1985, cuando el régimen ya perdía sus fuerzas y se acercaba el derrumbe del comunismo en Checoslovaquia.

Tras la "Revolución de Terciopelo" en 1989, pudo finalmente tocar su música sin que fuera censurado. La formación grabó nuevos discos e hizo de telonero a los Rolling Stones en un concierto, efectuado de Praga.

A principios de los años noventa, Vladimír Misík entró en la política desempeñándose incluso dos años como diputado, pero posteriormente volvió a su vocación vital; la música.

El grupo Etc... ha grabado desde aquél entonces varios discos. Una de las canciones, grabada en 1993, la conocen muy bien los hinchas de fútbol, ya que se convirtió en himno oficial de la Primera División checa.

15-05-2006