"Ya estamos en casa", un grupo que consigue renombre en el exterior

02-05-2005

"Uz jsme doma", es decir, "Ya estamos en casa" es probablemente uno de los grupos checos más conocidos en el exterior. Además de presentarse en Europa, los músicos han dado centenares de conciertos en EE.UU., Canadá y México y la mayoría de su discografía ha sido recopilada por casas editoriales extranjeras.

"Uz jsme doma" es uno de los grupos checos más originales. Su música la reconocerán de inmediato, al escuchar los primeros tonos de sus canciones. Podría decirse que ningún grupo checo toca como "Uz jsme doma".

Su estilo se basa en la crudeza del punkrock, pero sus canciones destacan por el contraste de la música con una composición complicada, cambios inesperados de ritmos y melodías que aprovechan al máximo la dinámica de los instrumentos. Es algo entre los Sex Pistols y los Residents, así describen los propios integrantes del grupo su estilo.

La formación dio su primer concierto en 1985. El líder del grupo, Miroslav Wanek, autor de la mayoría de las letras y la música, estuvo fascinado al principio por los instrumentos de viento, el saxo y el trombón, que caracterizaron el sonido del grupo durante muchos años.

En la música de "Ya estamos en casa" no hay mucho espacio para la improvisación. "Nuestras canciones dependen de cada tono. Tocamos según partituras, igual que una orquesta sinfónica, la libertad de los músicos consiste sólo en su manera de interpretación", indicó Miroslav Wanek, agregando que al componer la música intenta combinar la impetuosidad con el carácter juguetón.

Varios músicos han tocado en el grupo en lo que lleva de existencia. El cantante Miroslav Wanek, el único músico que permanece en el grupo hasta el presente, subraya que, además de los músicos, uno de los integrantes más importantes del grupo es el pintor Martin Velísek. Sus dibujos son característicos para la formación y adornan las cubiertas de sus discos.

Últimamente la formación checa, que celebrará en otoño su vigésimo aniversario, ha pasado por varios cambios personales radicales. Después de que el saxofonista Jindrich Dolanský abandonara el grupo, Wanek decidió seguir sin instrumentos de viento, basándose el repertorio solamente en la guitarra, el bajo y la batería. "Jindrich Dolanský tocaba de manera tan específica que nadie podría sustituirlo", comentó Wanek la decisión de anular uno de los rasgos más típicos del sonido del grupo, que publicó su último disco, titulado "La grasa de pescado", en 2004.

"La grasa de pescado que los niños tenían que comer en el pasado para estar sanos, es un símbolo de que a veces es necesario hacer cosas que no nos gustan para que nuestra vida futura sea más sana, y esta comparación es válida también para las relaciones interhumanas", explicó el líder del grupo el motivo principal del disco.

02-05-2005