El nacionalismo forma parte de la campaña electoral

27-03-2002

Los partidos políticos checos apuestan por el nacionalismo de los ciudadanos para conseguir votos.

Todo comenzó el 21 de enero cuando fueron publicados fragmentos de una entrevista que concedió el Primer Ministro checo, Milos Zeman al semanario austríaco Profil. Zeman calificó a los sudetoalemanes como la "quinta columna" de Hitler, declaración que provocó un escándalo político a nivel europeo. El primero en reaccionar fue el populista austríaco Jörg Haider, quien tildó a Milos Zeman de "comunista".

Luego apareció el tema de los "Decretos de Benes", que en los años 1945 y 1946 legitimizaron la confiscación de bienes a los sudetoalemanes y su transferencia de la Checoslovaquia de entonces. Contra los "Decretos de Benes" se expresaron más tarde los jefes de Gobierno de Austria y Hungría, mientras que el canciller alemán, Gerhard Schröder, canceló una visita a la República Checa por esa misma razón.

A esa batalla política se incorporaron también varios políticos checos. Por ejemplo, el diputado del Partido Cívico Democrático y experto para los asuntos exteriores, Jan Zahradil, calificó a las ciudades de Budapest, Viena y Munich como un "eje del mal centroeuropeo".

Transferencia de los sudetoalemanes de la ChecoslovaquiaTransferencia de los sudetoalemanes de la Checoslovaquia Antes de las elecciones de junio, algunos políticos exhortan a los ciudadanos checos a que se sumen a su entusiasmo nacionalista. El vicepresidente de la Socialdemocracia checa, Lubomír Zaorálek, declaró que los electores representan el pilar que protege los intereses del país.

Sobre el contenido de los "Decretos de Benes" no es mucho lo que se habla en la República Checa. El líder del Partido Cívico Democrático y presidente de la Cámara Baja, Václav Klaus, sostiene que "los alemanes pretenden revisar la legislación en lo referente a la propiedad y las fronteras determinadas después de la Segunda Guerra Mundial.

27-03-2002