Ataúdes para nuevos “Comienzos”

19-08-2019

Aunque es un tema del que se habla poco, alrededor de los fallecimientos existe una industria funeraria que ofrece todo tipo de servicios. Uno de los más habituales es la elección de un ataúd.

Los ataúdes suelen ser uno de los elementos más habituales asociados a un entierro. Su diseño, fabricación y decoración tienen detrás una industria que da trabajo a muchas personas.

Quizás por una ironía del destino, la mayor empresa de ataúdes de la República Checa se encuentra en una pequeña ciudad de la frontera bohemio-morava llamada Počátky, cuyo nombre podría traducirse como “Comienzos”. Y lo cierto es que para muchas personas la muerte significa el comienzo de una nueva etapa.

Foto: archivo de la epresa SETORAFoto: archivo de la epresa SETORA La empresa de ataúdes, llamada Setora Počátky, tiene sus instalaciones en esta ciudad de la región de Vysočina. Allí se extiende una gran cantidad de metros cúbicos de madera lista para secarse, a la espera de ser posteriormente cortada en láminas y ensamblada en forma de ataúd.

Después, es necesario repetir tres veces un proceso de pintado, barnizado y secado, como explicó para la Radio Checa el dueño de Setora, Michal Třešñák.

“Este es el túnel de secado. Porque nosotros usamos pinturas y barnices acrílicos y estos se secan lentamente. El ataúd después de tres capas de pintura está listo”.

En la elaboración de ataúdes se utilizan distintos tipos de madera. El señor Třešñák quiso destacar en especial la de álamo, con la que dijo que puede fabricarse un ataúd incluso el doble de ligero que utilizando roble, por ejemplo.

“La ventaja principal de la madera de álamo es que es muy ligera, y como crece rápido es una fuente renovable”.

Foto: archivo de la epresa SETORAFoto: archivo de la epresa SETORA El último punto antes de que los ataúdes estén listos para su uso es la decoración, algo que por supuesto varía mucho según los gustos de las personas que contraten el servicio.

Hay muchos casos en los que los familiares o amigos piden que el ataúd tenga algún detalle que haga referencia a una pasión que el fallecido tuvo en vida.

Aunque tradicionalmente los ataúdes han tenido un estilo sobrio característico de estos acontecimientos, con el paso de los años se puede ver que hay más variedad en las peticiones de los clientes, señaló Stanislava Ryšavá, directora de producción en Setora.

“Hace 25 años los ataúdes eran negros con alguna decoración plateada o dorada. Nadie se podía imaginar un entierro con un ataúd de color claro. Es un salto increíble. Hoy en día se pueden ver tonos claros, principalmente naturales, para que se use madera de verdad. Y hace unos años se llegó a poner de moda el color violeta”.

Setora Počátky fabrica anualmente más de 50 000 ataúdes, entre los que tienen 80 modelos diferentes con varios tipos de madera, colores y materiales utilizados en su decoración.

19-08-2019