Chequia abre las puertas a los trabajadores ucranianos

09-02-2017

La alta demanda de mano de obra en la República Checa, que no consigue ser satisfecha debido al bajo desempleo, ha llevado al Gobierno a incrementar la cuota de ucranianos que pueden pedir un visado de trabajo en el país. Ahora podrán acceder al mercado laboral checo unos 800 al mes.

Foto: archivo de la Oficina del Gobierno ChecoFoto: archivo de la Oficina del Gobierno Checo Hasta 800 ciudadanos ucranianos podrán optar cada mes a un permiso de trabajo en la República Checa, según ha decidido el Gobierno vista la carencia de mano de obra que sufren las empresas del país. La medida, que en principio iba a ser menos ambiciosa, se ha podido llevar a cabo ampliando la plantilla del consulado checo en Leópolis.

Y es que según la Confederación de Uniones de Empresarios y Empleadores, se necesitan cubrir en Chequia unos 140.000 puestos de trabajo. Se trata sobre todo de operarios, soldadores, mozos de almacén, obreros de cadena de montaje y camioneros. También se requieren otros oficios como costureras, panaderos, horticultores o impresores.

La mayor apertura de puertas para la mano de obra ucraniana ha sido criticada por los sindicatos, que creen que se generará presión a la baja en los salarios. Con este punto de vista se ha identificado el opositor Partido Comunista, afirma su vicepresidente, Jiří Dolejš.

“Comprendo a la perfección los temores de los sindicatos. Traer aquí a 100.000 ucranianos destrozaría el precio del trabajo”.

Desde la coalición de Gobierno, y después de un debate interno, se ha considerado que la carencia de trabajadores es un mal mayor que el posible efecto sobre los sueldos que pueda significar la llegada de inmigrantes, sostiene el ministro de Finanzas, Andrej Babiš.

“Realmente no se trata de que los obreros extranjeros hagan la competencia a los nuestros, pero cuando aquí no hay gente para hacer los trabajos que piden nuestras empresas, eso lo veo como un problema”.

Jiří Dolejš, foto: Filip JandourekJiří Dolejš, foto: Filip Jandourek La medida tomada por el Gobierno es sin embargo insuficiente para los empresarios. Según la Unión de Industria y Transporte habría que aumentar la cuota de 3.800 ucranianos que, como máximo, pueden obtener cada año un visado de trabajo en la República Checa, ya que esta se agota en unos pocos meses. Al mismo tiempo advierten que el proceso de concesión es largo, de hasta seis meses.

El Gobierno checo se ha mostrado favorable a la petición del empresariado, y de hecho se planea acelerar los trámites y aumentar la cuota de ucranianos, según las primeras declaraciones, a como mínimo 5.000 al año, pero todavía no se ha anunciado nada definitivo.

En la República Checa, aunque el desempleó aumentó ligeramente en enero, todavía se sitúa en cifras muy bajas, siendo la tasa del 5,3% de la población activa.

09-02-2017