Chequia sigue cojeando tras la comunidad occidental, según Social Watch

18-07-2017

Incluso 27 años después de los cambios democráticos, la República Checa no ha logrado reducir la brecha que la separa de la comunidad occidental. Su crecimiento económico sigue inapto de acortar distancias con respecto al mundo más desarrollado. Así lo indica el reciente informe anual publicado por la red internacional Social Watch sobre la situación en Chequia del año pasado.

Fuente: Social WatchFuente: Social Watch La República Checa sigue representando el segundo mundo. Casi tres decenios después de la Revolución de Terciopelo se halla en una situación muy lejana a las visiones esbozadas en la época optimista de principios de los años 90.

“Siempre imaginamos las cosas diferentemente de la realidad”. Con esas palabras el presidente de la organización checa de la red internacional Social Watch, Tomáš Tožička, resumió la situación actual del país centroeuropeo.

“Siempre imaginamos las cosas diferentemente de la realidad”.
Chequia no ha logrado reducir el abismo en cuanto a los salarios con respecto a Europa occidental y, además, sigue cojeando también en otros sectores, según resaltó.

Tomáš Tožička, foto: YouTubeTomáš Tožička, foto: YouTube “Un gran problema lo representa, por ejemplo, la desigualdad de género. La diferencia salarial entre hombres y mujeres alcanza un 22%. Si hablamos de problemas del medio ambiente, la República Checa rechaza aceptar innovaciones e introducir fuentes de energía modernas, lo que le empujaría de la parte oriental hacia el Oeste desarrollado”, señaló.

Tožička expresó la esperanza de que la agenda del desarrollo sostenible hasta el 2030 pueda impulsar una mejora. Depende de si el Gobierno checo mantendrá de manera estricta el proyecto, subrayó el presidente.

Social Watch surgió en 1995 con el fin de monitorear el cumplimiento de los compromisos surgidos a raíz de los acuerdos de la ONU para combatir la pobreza, la discriminación y la desigualdad de género, entre otros. La red asocia a 96 plataformas nacionales de diferentes organizaciones en más de 70 países de todos los continentes.

Según la economista Ilona Švihlíková, en general, se ha reducido el potencial de la región de Europa Central y del Este de acercarse a la comunidad occidental y basa su afirmación en números elocuentes:

“En la última ola de coyuntura, en 2006 y 2007, el crecimiento económico checo alcanzaba un seis o siete por ciento. Hoy, pese a que la economía rinde al máximo, el aumento asciende apenas al 2,3%. Hemos topado con el techo que imposibilita el acercamiento”, vaticina la experta.

Ilona Švihlíková, foto: Alžběta Švarcová, ČRoIlona Švihlíková, foto: Alžběta Švarcová, ČRo Según Švihlíková, entre otras cosas, habría que cambiar la manera de distribuir el beneficio, ya que tanto en Chequia como en otros países de Europa del Este la mayor parte se convierte en ganancias, mientras que una menor parte está destinada a los salarios.

Por otro lado, el informe califica de manera muy positiva la extraordinariamente baja tasa de desempleo en la República Checa, el crecimiento del salario mínimo y de los sueldos en el sector público.

18-07-2017