Colores de un joven pintor mexicano reviven en Jeseník

16-07-2003

La ciudad de Jeseník, en Moravia del Norte, se convirtió en las últimas semanas en anfitriona del joven pintor mexicano, Emir Guerrero Chávez, de Monterrey. Una exposición de sus pinturas, instalada en la Capilla de Jeseník, acerca al visitante checo una de las obras clave de la literatura mexicana, Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

¿Cómo se le ocurrió la idea de venir a pintar a la República Checa y por qué escogió la ciudad de Jeseník?

"Este proyecto surgió con un inquietud que tenía desde hace varios años de conocer la República Checa. En el 2000 había hecho un trabajo con el Consulado de la República Checa en Monterrey, con el licenciado Radko Tichavský, había realizado un ciclo de pinturas acerca de la Metamorfosis de Franz Kafka. Entonces llevo aproximadamente unos cuatro o cinco años colaborando en las actividades culturales del Consulado. Y ellos me hicieron una invitación a hacer una producción pictórica aquí, en la República Checa, y que se expusiera en Jeseník, en la ciudad donde nació el cónsul".

¿A qué tipo de pintura se dedica, a paisajes, retratos ...?

"En cuanto a la pintura, se trata de neofiguración, es un estilo de arte contemporáneo que, sin embargo, no pierde la forma, nosotros definimos la figura. Los colores son colores de México, pues muy vivos".

¿Es muy diferente el paisaje de Jeseník, que es una ciudad balneario rodeada de montañas, del paisaje de la zona donde vive Ud. en México?

"Sí, totalmente. Yo vivo en la parte norte de México, en Monterrey, que está cerca de Tejas. Es una zona desértica. Lo que aquí ven como pinos nosotros los vemos como cactos, es un paisaje muy distinto. Allá hay muchas montañas también, pero son montañas azulosas .... Los paisajes de la República Checa son muy bonitos. He tomado muchas fotos para llevármelos y que me sirvan en un momento de inspiración en México para hacer una obra en base a lo que me ha dejado la República Checa".

¿Cómo fue su camino hacia la pintura? ¿Cuándo se inició?

"La pintura es como un ejercicio. A todos los niños les gusta dibujar en la pared, les gusta imaginarse cosas. En mí fue un poco más sólido y nunca se alejó de mí. Desde niño me gustaba dibujar, después entré en la Universidad para estudiar medicina. Pero las actividades artísticas me llamaron más, cambié la medicina por el arte, y ha sido muy gratificante para mí".

¿Qué significa la pintura para Ud.? ¿Es una expresión de autorrealización...?

"La pintura la defino como un segundo lenguaje, como quien habla con nosotros en otro idioma. Para mí la pintura es un lenguaje que tiene símbolos, que tiene otro tipo de palabras. Las palabras están construidas por colores, por formas, pero es algo muy reconfortante, provoca en mí una satisfacción muy grande".

¿Se podría imaginar su vida sin la pintura?

"No. Desde hace algunos años ya no. No se puede separar de mi vida".

16-07-2003