¿Cómo influirá la tragedia del Columbia sobre el ulterior programa espacial?

03-02-2003

La tragedia del transbordador Columbia que el sábado explotó, estremeció al mundo. Los expertos están investigando las razones del siniestro a la vez que prestan atención a las consecuencias para el ulterior programa espacial. Con peritos checos conversa Pavla Jedlickova

Foto: CTKFoto: CTK Siete astronautas del transbordador Columbia pagaron con su vida el esfuerzo del hombre por ampliar sus conocimientos sobre mundos lejanos.

Pese a ello, su muerte no fue en vano. "La causa por la que ellos murieron, continuará. Nuestros viajes al espacio seguirán", dijo George Bush. A lo expresado por el presidente norteamericano se suma Vladimír Remek, el primer astronauta checoslovaco que voló al espacio en marzo de 1978.

"La explosión del Columbia no influirá negativamente, a largo plazo, sobre el programa espacial. Paradójicamente, dicha tragedia tendrá un impacto positivo porque hará repasar nuevamente los puntos débiles y los riesgos posibles. Al investigar las razones del desastre, los expertos sabrán más y la exploración del cosmos avanzará".

Antonín Vítek, de la Academia de Ciencias, renombrado perito checo en vuelos pilotados, califica de catastróficas las consecuencias del desastre.

Columbia, 16 de enero de 2003, foto: CTKColumbia, 16 de enero de 2003, foto: CTK "El accidente significa la suspensión de los vuelos por largo tiempo, como mínimo por un año. Además, surge un problema con la estación espacial internacional ISS, cuya construcción la aseguraban tanto los transbordadores estadounidenses como las naves rusas. Ahora, cuando Estados Unidos suspendió sus vuelos, hay dos posibilidades: o la tripulación de la ISS regresará en marzo y la estación funcionará de manera automática, o se aprovecharán únicamente los "Soyus" para los cambios regulares de tripulación".

Antonín Vítek advierte sobre las pérdidas inmediatas a nivel científico. El transbordador Columbia traía los resultados de más de ochenta experimentos científicos y cuatro toneladas de equipos. Parte de los resultados fue enviada a Tierra, pero algunos, como por ejemplo, cristales de proteína, debían transportarse "in natura". Éstos, por supuesto, se destruyeron.

03-02-2003