Comprarse un búnker

27-07-2005

"Padre, ¡cómprame un búnker!" Este deseo extravagante no será ahora tan difícil de cumplir en la República Checa. El Ejército checo decidió vender la mayoría de las más de 7 mil fortificaciones construidas antes de la Segunda Guerra Mundial como defensa ante la Alemania hitleriana.

En el territorio de la República Checa se han conservado más de 200 grandes fortificaciones y unos 7 mil pequeños fuertes. El Ministerio de Defensa planea ir vendiendo la mayoría de estas obras, quedándose sólo con los complejos más grandes e importantes, según explicó el portavoz Jan Pejsek.

"Preferimos venderlos a los propietarios de los terrenos en los que se encuentran los búnkers. En caso de que no tengan interés, nos dirigiremos a otros clientes potenciales. Decidirá el precio de compra ofrecido. Publicaremos anuncios en Internet y en la prensa regional", indicó Pejsek.

Jan Pejsek agregó que el precio no es posible estimarlo previamente, dependerá del tamaño del búnker y de la localidad en la que esté ubicado. Los primeros interesados ya han aparecido. Figuran entre ellos personas individuales, clubes de historia militar o ciudades como, por ejemplo, Mikulov, en Moravia del Sur. El alcalde Eduard Kulhavy reveló sus proyectos:

Jaromír BreuerJaromír Breuer "El Ejército nos ofreció una transferencia gratuita de 46 fortificaciones. Sin embargo, Mikulov se interesa únicamente por aquellas que se encuentran en el territorio de la ciudad. Se trata de un fuerte de artillería y de dos fortines más pequeños. Quisiéramos entregarlos a aficionados militares que desean abrirlos al público estableciendo en los búnkers un museo".

El Gobierno checoslovaco empezó a crear una barrera de hormigón a lo largo de la frontera nacional en la segunda mitad de los años 30 del siglo pasado. El primer fuerte de infantería fue acabado el 22 de diciembre de 1935 en la aldea Antosovice en la punta nororiental de Moravia. Los grandes fuertes se alternaban con fortines pequeños armados con ametralladoras construidos para cubrir el campo de fuego de ambos bandos, explicó el ingeniero Jaromír Breuer.

"En Moravia del Norte la línea de fortificaciones se extiende aproximadamente desde la ciudad de Bohumín hasta la comarca de Bruntál. Luego continúa en Staré Mesto nad Metují, en Bohemia Oriental, hasta la ciudad de Náchod. Debía terminar en el lugar donde el Elba abandona la República Checa. En Bohemia Central fue construida la línea de defensa de Praga. En Bohemia del Sur y Moravia del Sur fueron edificados varios fortines pequeños. Allí, en 1938 empezaron a construir también los fuertes, pero no lograron acabarlos, ya que tras el Tratado de Munich las regiones fronterizas de Checoslovaquia fueron anexadas por el Tercer Reich de Hitler. Originalmente se planeaba prolongar la construcción de las fortificaciones hasta el año 1952. Al final, en esos dos años y medio lograron realizar un cuarto de los planes", precisó Breuer.

Una parte de las fortificaciones fue destruida posteriormente por el Ejército alemán que probaba en ellas sus armas. Otras desaparecieron durante la época del comunismo al ser descompuestas para servir de material de construcción. No obstante, más de dos terceras partes de los búnkers han sobrevivido. Algunos albergan almacenes militares, otros se convirtieron en museos, y el resto se vende. ¿No quieren comprar a sus hijos un fortín?

27-07-2005