¿Con los comunistas? Siempre la misma historia

23-12-2004

Mañana es Nochebuena. Mañana las autoridades cubanas darán a conocer a los esposos Mayda Arguelles y Liuver Saborit, asilados en la República Checa, si volverán a reunirse, después de un año y medio, con sus dos hijos pequeños que el régimen castrista retiene en la Isla. ¿Quién mejor puede entender el dolor del prójimo que el que ha sufrido ese mismo dolor?

 Mayda Arguelles (Foto: CTK) Mayda Arguelles (Foto: CTK) El 15 de diciembre de 1949 la Policía Política de la Checoslovaquia comunista irrumpió en la familia de Eva Langrová, que se preparaba para las fiestas de Navidad, y se llevó a su padre. Ella tenía entonces cinco años. Siete meses más tarde su padre fue condenado en un proceso escenificado a 22 años de cárcel. Aún más de medio siglo después de este acontecimiento que volvió patas arriba su vida, el período navideño no crea en Eva Langrová una sensación de calma y alegría, sino que vuelve a despertar en ella el terror a algo trágico e imprevisible.

"El harto del ayuno no tiene cuidado ninguno", dice un proverbio conocido. El hecho de haber sido una de "los en ayuno" no deja a Eva Langrová sin cuidado hacia Cuba. El caso del joven matrimonio cubano es para ella un claro ejemplo de que los comunistas no cambian su comportamiento.

"Recuerdo el caso del pequeño Elián González, cuando también aquí se propagó la campaña comunista de que el niño tenía que volver a Cuba, donde su padre, reclamando sus derechos humanos. Y de repente todo permanecen callados, aunque se trate de jóvenes esposos que tienen dos hijos. Todavía no he oído decir a nadie: Los niños pertenecen a sus padres. Siempre juzgo a los comunistas según sus hechos, y los hechos siempre son los mismos. No veo nada nuevo en este comunismo".

 Liuvero Saborit y Mayda Arguelles (Foto: CTK) Liuvero Saborit y Mayda Arguelles (Foto: CTK) También la familia de Eva Vláhová se vio separada por varios largos años, después de que su padre fuera condenado en los años 50 en un proceso político.

"Quizá la situación política ahora es diferente, en Europa cayó el comunismo. Quizá los padres tienen mayor fuerza. Pero creo que los comunistas no les devolverán a sus hijos, o no lo harán tan pronto, y ello influirá mucho en las relaciones en la familia. Los jóvenes dicen que estaban bajo amenaza de ser encarcelados. Es muy complicado. No sé ... Creo que los padres debieron considerar la situación en todos sus aspectos, porque ahora ellos se quedarán infelices aquí por varios años, y los niños estarán infelices allá ... ¿Qué les aportará? ¿No debieron quedarse mejor en casa y dedicarse a sus hijos?".

Eva Vláhová tuvo que resolver el mismo dilema al viajar con su esposo, aún bajo el régimen comunista en Checoslovaquia, por primera vez al Occidente, a Suiza.

"Mi esposo me dijo entonces: No vamos a volver. Yo decidí que no, porque en casa se quedaba nuestro hijo de tres años. Pensaba que nadie cuidaría de él y que acabaría en un orfanato. Uno tiene que resignarse a veces, porque como madre siento el mayor afecto hacia mi hijo, y todo lo demás estoy dispuesta a sacrificarlo".

Mañana es Nochebuena. Ojalá mañana los esposos Mayda Arguelles y Liuver Saborit obtengan el regalo navideño más anhelado. A sus propios hijos.

23-12-2004