Crisis gubernamental afecta las relaciones con el exterior

19-04-2005

La interminable crisis gubernamental ocupa a los políticos checos tanto que ya no les queda tiempo para los viajes al extranjero. Los contactos de la República Checa con el exterior padecen por ello limitaciones. Se cancelan los viajes preparados, o en vez de los ministros viajan funcionarios de rango inferior.

Primer Ministro checo, Stanislav Gross (Foto: Zdenek Valis)Primer Ministro checo, Stanislav Gross (Foto: Zdenek Valis) El Primer Ministro checo, Stanislav Gross, debía partir el 28 de abril para Suecia. El viaje fue cancelado. Analógicamente a principios de este mes han esperado en vano al presidente de gobierno checo los representantes de Serbia, Montenegro, Kosovo y Bosnia y Hercegovina en los Balcanes.

No hay tiempo para cultivar las relaciones exteriores al ritmo habitual. Además, ¿cómo se podrían llevar a cabo negociaciones de alto nivel si ya siete ministros checos presentaron su dimisión, y entre ellos el ministro de RR.EE., Cyril Svoboda? Ocupado por las negociaciones sobre la formación del gobierno, el ministro de Finanzas, Bohuslav Sobotka, se hizo sustituir la semana pasada por su viceministro en una reunión importante de los ministros de Finanzas de la Unión Europea, que trataba de los presupuestos estatales.

La crisis gubernamental afecta igualmente a los visitantes extranjeros. Ya repetidas veces fue postergada la planeada visita a la República Checa del Primer Ministro de Bulgaria, Simeón de Sajonia y Coburgo.

Ministro de Finanzas, Bohuslav Sobotka (Foto: CTK)Ministro de Finanzas, Bohuslav Sobotka (Foto: CTK) Por su parte, los ciudadanos checos han castigado a la gubernamental Socialdemocracia con un drástico descenso de las intenciones de voto. El 12 por ciento que votaría por los socialdemócratas según el más reciente sondeo de la agencia STEM es la cifra más baja desde el año 1992. El director de dicha agencia, Jan Hartl, explica que se trata de una reacción natural.

"Se nota que mucha gente no entiende lo que está pasando realmente. Al no orientarse en la situación actual empiezan a vacilar sobre su participación electoral, o están tan disgustados por la política que dicen que de celebrarse elecciones la semana próxima no acudirían a las urnas".

Según apuntó la agencia de noticias alemana DPA el viernes pasado, después de que Gross arrojara por la ventana el acuerdo sobre un gobierno de coalición alcanzado en la madrugada del día anterior: "Los checos se han acostumbrado en los últimos meses a aguantar mucho, pero los últimos acontecimientos lo superan todo".

19-04-2005