Después de años de búsquedas Bára Basiková retorna al rock

03-01-2005

El mundo del espectáculo se abrió ante Bára Basiková en los años ochenta del siglo XX. Entonces ayudó a llenar el vacío que en la desaparecida Checoslovaquia existía en la música rock.

Bára Basiková se convirtió en los años ochenta en el ídolo de la joven generación checoslovaca, que amaba su voz e imitaba su modo de vestir. Toda de negro, con pantalones y chaqueta de cuero, varios collares de plata al cuello y con mucho maquillaje, era considerada símbolo de una rebeldía contra la sociedad uniforme de entonces. El rock irrumpió en Checoslovaquia y mientras que en la radio se escuchaba esporádicamente, en los diferentes clubes juveniles pronto llegó a ser la música predominante y predilecta.

Basiková, cantaba desde pequeña en un coro infantil y, al crecer, decidió seguir con la música: con el rock. Actuaba con el grupo Precedens, con el que, entre 1982 y 1988, además de conciertos en clubes y otros centros culturales, alcanzó a grabar dos discos. Gracias al paulatino cambio del clima en la sociedad que se debió al período de la "perestroica", también ante la música se abrían amplias perspectivas. Desde el punto de vista profesional, la segunda mitad de los años ochenta fue para Bára Basiková, uno de sus mejores períodos. Además del grupo Precedens, cantaba en el elenco Stromboli, cosechando éxito y conquistando varios premios. En 1986 fue declarada "La mejor cantante del año".

En su libro "Charlas con huídas", la cantante reconoció que sus inicios como cantante profesional fueron como dos caras de una misma moneda: por un lado, un enorme éxito como cantante, pero por el otro, cierto fracaso desde el punto de vista personal que se caracterizó con frecuentes veladas con alcohol y experimentos con drogas.

Los años noventa, que trajeron profundos cambios democráticos a la sociedad checa y la constitución de la República Checa, fue a la vez un período de búsqueda en el terreno cultural, incluyendo la música. De moda se pusieron los musicales y Bára Basiková decidió experimentar en ese terreno. Fue protagonista de las adaptaciones checas de los musicales Jesucristo Super Estrella y Juana de Arco.

Basiková abandonó los grupos Precedens y Stromboli y comenzó a actuar como solista. Del rock pasó a la música pop y, aunque el éxito de los años ochenta no se repitió, Basiková logró mantenerse en la cúspide de los intérpretes checos del pop-rock. La cantante participó en varios proyectos de música esotérica y psicodélica y en un disco de canciones judías.

A sus 42 años de edad y con 38 discos en su cuenta, Basiková decidió retornar al rock y al grupo Precedens, que actualmente actúa bajo el nombre Basic Beat. "Mi carrera de cantante la inicié en clubes de rock. Allí fui adquiriendo mis primeras experiencias y esa atmósfera especial que reina en ellos la llevo muy dentro. Este retorno es para mí algo muy espontáneo, ya que, además de mi familia, el rock es el mayor amor de mi vida", afirma la cantante checa, Bára Basiková.

03-01-2005