Dos empates sin gloria

27-07-2016

El Pilsen y el Sparta entraron sin pompa en la tercera ronda de la fase preliminar de la Champions League. El campeón checo empató a cero contra el FK Qarabag, mientras que los praguenses no salieron del empate a uno frente al Steaua de Bucarest. Los resultados lo dejan todo abierto de cara a las vueltas que se jugarán la próxima semana en Azerbaiyán y Rumania, respectivamente.

El Pilsen no supera la muralla

David Limberský (a la derecha), foto: ČTKDavid Limberský (a la derecha), foto: ČTK Por más que se esforzó, el Viktoria Pilsen no logró conquistar la muralla defensiva levantada este martes en la Doosan Arena por el FK Qarabag. Los checos presionaron al club azerbaiyano, pero no se crearon muchas ocasiones para marcar y lanzaron un solo tiro contra la puerta de Ibrahim Šehić.

Faltaron ideas, aceleración y sorpresa en el juego ofensivo de los cerveceros que en vano procuraban superar una defensa muy bien organizada del rival, según admitió el centrocampista rojiazul, Patrik Hrošovský.

Michal Ďuriš, foto: ČTKMichal Ďuriš, foto: ČTK “Al ver los resultados del Qarabag de la temporada pasada, es obvio que ellos no reciben muchos goles, en general. Incluso mejores equipos que el nuestro tenían problemas con marcar frente a este club. No importa, estamos empatando a cero, así que espero que avancemos. Si anotamos como primeros afuera, vamos a tener una gran ventaja. Todo está en nuestras manos”, dijo.

Tras la expulsión de Jan Baránek en el minuto 75, el Pilsen se conformó con el empate, ya que pudo terminar aún peor tras unos intentos ofensivos del rival de los que se encargaron el español Dani Quintana y el brasileño Reynaldo.

A pesar de terminar el partido con puerta a cero, el Pilsen estará en una posición bastante difícil la próxima semana en la ciudad de Bakú.

El Sparta dejó de jugar tras el descanso

Zdeněk Ščasný, el técnico del Sparta de Praga, foto: ČTKZdeněk Ščasný, el técnico del Sparta de Praga, foto: ČTK Al igual que el Sparta de Praga, que este martes no salió del empate a uno frente al Steaua de Bucarest.

El club checo comenzó muy bien el choque y se adelantó en el minuto 35 de la bota de Josef Šural, pero tras el descanso dejó de jugar y permitió a los rumanos poner tablas en el marcador de falta materializada por el centrocampista Nicolae Stanciu.

El autor del gol checo no supo explicar qué le pasó al Sparta tras la pausa.

Josef Šural y Ondřej Zahustel (a la izquierda), foto: ČTKJosef Šural y Ondřej Zahustel (a la izquierda), foto: ČTK “No sé si el Steaua aumentó las revoluciones de su rendimiento o, por el contrario, nosotros las bajamos para concentrarnos solo en la defensa, o si se nos acabaron las fuerzas, simplemente. No sé. En el segundo tiempo ellos combinaron bien y nosotros solo corríamos, pero a todas partes llegábamos tarde”, expresó.

El gol encajado significa una complicación grave para la vuelta en Rumania, donde el Sparta quiere dar el primer paso en su camino hacia la Liga de Campeones, en la que espera colarse tras una ausencia de 11 años.

27-07-2016