El gato que se comió al canario

31-03-2003

Václav Klaus cumplió su primer mes como presidente de la República Checa. Las primeras evaluaciones suelen hacerse después de los primeros cien días, no obstante, la prensa ya le ha dedicado grandes espacios. En Radio Praga, pedimos a Federico Picado que nos hable del tema.

Václav Klaus, foto: CTKVáclav Klaus, foto: CTK ¿En qué coinciden o discrepan los especialistas que analizan este primer mes de actividades del presidente Václav Klaus?

Puedo decir, sin temor a equivocarme que todos subrayan el gran cambio registrado en Václav Klaus, que hoy se muestra como una persona jovial, que desea estar cerca de su pueblo, estrecharles la mano.

¿Antes no era jovial?

Siempre se le caracterizó como a un político pragmático, que en sus intervenciones rozaba más bien con la arrogancia. Uno de sus colaboradores más cercanos Jan Straský, antiguo primer ministro checoslovaco, dijo que Klaus tenía la facultad de hacerse enemigos cada 30 segundos.

Václav Klaus en la Central nuclear de Temelin, foto: CTKVáclav Klaus en la Central nuclear de Temelin, foto: CTK ¿Pero es, entonces, el cambio positivo o negativo? Las personas consultadas por ejemplo por el diario Mladá Fronta Dnes, entre ellos, periodistas, escritores y político, coinciden en que a primera vista es positivo, pero que no terminan de acostumbrarse, ni comptrender el cambio.

Un mes es poco tiempo para hacer una evaluación ¿Por qué los medios de comunicación se han salido ahora con algo semejante?

Todo parece indicar que el cambio de imagen del presidente, que de pragmático ha pasado al estilo de "Papá Masaryk" como llamaban al primer presidente checoslovaco, haya sido el motivo de esta prematura evaluación. Además debo agregar la gran popularidad que goza el presidente entre la población, ya que este primer mes llegó al 56 por ciento y con una tendencia ascendente.

¿En el campo político qué se dice?

Para muchos resultó sorprendente la insistencia del presidente Klaus en el tema de que desea ser el presidente de todos los checos, y que espera que al final de su periódo de funciones le respalden los que ahora no lo hacen. Su postura contra la guerra en Irak ha sorprendido a muchas personas del Partido Cívico Democrático, del que fuera fundador. Entre otras cosas, porque en un momento había mostrado su disgusto ante la decisión de muchos jóvenes rechazaban el servicio militar. En resumen, en este primer mes Václav Klaus ha cambiado su retórica pragmática, por la de un político más bien consensual, pero todavía nadie se atreve a pronosticar nada. La escritora Eva Hauserová dice que se comporta como el gato que se comió al canario.

31-03-2003