El padre del psicoanálisis murió hace 80 años

23-09-2019

Sigmund Freud, mundialmente conocido por haber sentado las bases del psicoanálisis, murió por eutanasia hace justamente 80 años, el 23 de septiembre de 1939.

Sigmund Freud, foto: public domainSigmund Freud, foto: public domain Uno de los métodos más utilizados hasta el presente en la psicología y la psiquiatría en el mundo entero es el psicoanálisis, que hace más de 100 años inventó y desarrolló Sigmund Freud, oriundo de la ciudad de Příbor, situada en el noreste de la República Checa.

Freud nació en Příbor el 6 de mayo de 1856 en una familia judía de habla alemana. Su padre era comerciante y tenía una tienda con telas. Freud fue el hijo mayor y más tarde llegó a tener siete hermanos. En la ciudad morava Sigmund Freud pasó los primeros tres años de su vida, posteriormente su familia se trasladó a Leipzig y más tarde a Viena, donde se radicaron.

Hasta sus 10 años de edad a Freud le enseñaban en casa. Al entrar más tarde a la escuela, fue uno de los mejores estudiantes. Originalmente quería ser abogado, pero luego decidió estudiar medicina en la Universidad de Viena. Los estudios universitarios de medicina general los terminó en 1881 y comenzó a trabajar como médico general en un hospital de Viena.

A la vez le atraía mucho la psiquiatría, además de la biología en relación con los trabajos de Charles Darwin y se dedicaba igualmente a diversas investigaciones, por ejemplo, a los efectos de la cocaína en el ser humano, según recalcó hace algún tiempo para la Radio Checa el historiador Jiří Fiala.

 Jiří Fiala, foto: Petra Ševců, ČRo Jiří Fiala, foto: Petra Ševců, ČRo ”En el marco de sus experimentos Freud se aplicaba la droga a sí mismo. Entonces no se sabía todavía que la cocaína es extremadamente adictiva. Pero gracias a semejantes experimentos fueron descubiertas también las propiedades positivas de la morfina y la cocaína como anestésicos”.

Sin embargo, la aplicación de la cocaína a un amigo enfermo que era adicto ya a la morfina, causó la adicción de este a la cocaína también y el amigo falleció poco después, lo que fue un duro golpe para Freud.

Para mejorar su situación económica, aceptó la oferta de trabajar en una clínica privada, donde llegó a conocer la hipnosis y donde comenzó a estudiar también las manifestaciones de la histeria. Un año trabajó en París a fin de profundizar sus conocimientos en este ámbito y, al regresar en 1886 a Viena, fundó una clínica privada, dedicándose a tratamientos de los trastornos mentales en los pacientes. Fue así como llegó a desarrollar su propio método de tratamientos, el psicoanálisis.

Ese mismo año Freud se casó con Martha Bernays pero, según señaló para la Radio Checa en cierta ocasión Kamila Holásková, psicóloga de la Universidad de Olomouc, la mayor parte de su tiempo Freud no la dedicaba a su familia, sino a sus pacientes y a desarrollar su método de psicoanálisis.

Placa conmemorativa a Sigmund Freud, Olomouc, foto: Aleš Spurný, ČRoPlaca conmemorativa a Sigmund Freud, Olomouc, foto: Aleš Spurný, ČRo ”No quisiera ser ni la esposa de Freud ni su hija. Aunque tampoco quiero negar su genialidad en lo profesional. Pero si una persona es genial profesionalmente, no significa que sea una persona amable y de alta moral. Y ese fue el caso de Freud”.

La psicóloga Holásková comentó que muchos colegas de Freud le reprochaban que era un arribista y atendía sólo a los pacientes que le podían pagar bien.

”Freud pudo casarse después de abrir su consultorio privado y disponer de recursos suficientes para sustentar a la familia. Ganaba bien, porque siempre se había negado a atender a la gente pobre. Solía acordar primero el precio de los tratamientos, recibía el pago y sólo después procedía a la cura del paciente. Atendía exclusivamente a los ricos, por lo que llegó a tener una gran fortuna. A la vez despreciaba a sus colegas que a veces trabajaban de forma gratuita, atendiendo a pacientes pobres. Esto Freud no lo entendía en absoluto”.

En 1899 Freud publicó su obra ‘La interpretación de los sueños’, alejándose de la hipnosis, método cuya aplicación no daba los resultados deseados y centrándose definitivamente en su teoría del psicoanálisis para entender los trastornos en la mente humana.

En 1905 salió la segunda obra en importancia de Freud, ‘Tres contribuciones a la teoría sexual’. Al comienzo las nuevas teorías de Freud no fueron bien aceptadas, aunque también tuvieron ciertos seguidores. Tardó algún tiempo para que el psicoanálisis fuera reconocido internacionalmente. Y ese método es utilizado hasta el presente.

A comienzos de los años 20 del siglo XX a Freud le fue diagnosticado un cáncer de paladar y tuvo que operarse numerosas veces, aunque siguió teniendo grandes problemas de salud y fuertes dolores. Pero siguió trabajando y publicando. Entonces vivía en Londres, a donde se vio obligado a emigrar ante los nazis, por ser de origen judío.

Según contara hace algún tiempo a la Radio Checa su bisnieta, la escultora británica Jane McAdam Freud, a pesar de la enfermedad y los sufrimientos que le originaba la enfermedad, Sigmund Freud nunca perdía el humor, de acuerdo a lo que se contaba en su familia.

Foto ilustrativa: TheDigitalArtist Pixabay / CC0Foto ilustrativa: TheDigitalArtist Pixabay / CC0 ”Sigmund Freud falleció en 1939 y yo nací en 1958. En nuestra familia se guardan recuerdos tanto familiares como los que son generalmente conocidos sobre su sentido del humor. Por ejemplo de que mi bisabuelo afirmaba que, a pesar de ser judío y que su familia tuvo que abandonar rápidamente Viena y marcharse a Londres, la Gestapo y los nazis lo habían tratado con gran respeto”.

El dolor originado por el cáncer de paladar sin embargo era tan fuerte que el 23 de septiembre de 1939, a sus 83 años de edad, Sigmund Freud decidió acabar con su vida por eutanasia. Sus restos mortales fueron sepultados en el Golders Green Crematorium, en Londres.

En su casa natal, en la ciudad morava de Příbor, se abrió en 2006 un museo de Sigmund Freud, que familiariza a los visitantes con la vida y el trabajo del padre del psicoanálisis. Junto a la entrada al edificio se encuentra un sofá de cobre que simboliza el sofá en el que Freud atendía a sus pacientes. La obra lleva grabado un lema que dice “¡Siéntate y reflexiona, levántate y actúa!”.

23-09-2019