En el palacio Čechy pod Košířem celebran el 200 aniversario del pintor Josef Mánes

19-05-2020

El palacio de Čechy pod Košířem ha preparado un programa especial para conmemorar el nacimiento del pintor checo Josef Mánes, famoso por sus paisajes y retratos y considerado como el fundador de la pintura moderna checa.

El palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRoEl palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRo

El palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRoEl palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRo Los visitantes del palacio de Čechy pod Košířem, situado a unos 20 kilómetros de la ciudad morava de Olomouc, podrán disfrutar entre mayo y septiembre de un abanico de eventos para conmemorar el 200 aniversario del nacimiento del pintor checo Josef Mánes.

El palacio, que acogió frecuentemente al artista romántico checo, ha preparado un programa para toda la temporada turística. Aunque la celebración principal haya sido aplazada por la pandemia del coronavirus, el administrador del palacio, Martin Váña, asegura que los visitantes podrán disfrutar de visitas guiadas y talleres para toda la familia.

Josef MánesJosef Mánes “La celebración principal ocurrirá el 12 de septiembre, en el marco de las Jornadas Europeas de Patrimonio. En esta ocasión el palacio ofrecerá visitas guiadas especiales o talleres de pintura. Hemos preparado asimismo una obra de teatro original sobre los periodos en la vida de Mánes relacionados con nuestro palacio. Y habrá también un concierto en la sala principal del palacio”.

Construido en estilo clásico tardío, el palacio de Čechy pod Košířem tiene preparada asimismo una sorpresa. Los visitantes podrán apreciar una pintura famosa de Mánes que se pudo ver en Chequia por última vez a finales de los años 1960, cuenta Váña.

“El cuadro ya está aquí en el palacio. Fue transportado bajo condiciones muy estrictas, porque se trata de una de las obras más famosas de Josef Mánes y de la pintura checa en general”.

El administrador confirmó que en el cuadro aparece una mujer, pero no quiso revelar de quién se trata. La única pista que adelantó es que en los últimos años, la pintura permanecía guardada en el depositario de la Galería Nacional de Praga.

Pintura de Josef Mánes, el palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRoPintura de Josef Mánes, el palacio de Čechy pod Kosířem, foto: Aleš Spurný, ČRo

Josef Mánes y la familia Silva-Tarouc

Josef Mánes nació el 12 de mayo de 1820 y fue uno de los representantes más importantes del romanticismo checo. Nació y vivió en Praga, en una familia en la que el talento para las artes se heredaba. Su padre, Antonín Mánes, y su tío, Václav Mánes, también fueron pintores destacados.

Pintura de Josef Mánes, foto: Blanka Mazalová, ČRoPintura de Josef Mánes, foto: Blanka Mazalová, ČRo Fue en el taller de su padre, al que acudían para estudiar pintura, donde Mánes conoció a los miembros de la familia Silva-Tarouc, de origen portugués. Enlazó una amistad de toda la vida con sus hijos, que eran aproximadamente de la misma edad.

La familia tenía como residencia el palacio de Čechy pod Košířem y este se convirtió en el destino frecuente de Mánes entre los años 1849 y 1870. Los Silva-Tarouc lo invitaban a quedarse y él pasaba meses enteros dando clases de pintura a las mujeres de la familia y pintando cuadros que le encargaban, cuenta Martin Váña.

“Mánes visitaba el palacio regularmente y algunas de sus visitas eran bastante largas, de hasta varios meses. A Mánes le ayudaban a resolver problemas existenciales. Los Silva-Tarouc patrocinaban su trabajo, le encargaban cuadros y le pagaban por ellos. Y también lo alimentaban”.

Josef Mánes destacó por sus paisajes y sus retratos. Se sintió inspirado por la vida en la Ciudad Vieja de Praga al igual que por las tradiciones de los habitantes de la región morava de Haná, que representaban para él un ideal de pureza y humanidad. Son muy conocidos sus retratos de mujeres, siendo el más famoso Josefina, a veces llamada la “Gioconda checa”. Entre las muchas obras de Mánes se puede apreciar asimismo la alegoría de los doce meses del año que forma el fondo del reloj astronómico de la Plaza de la Ciudad Vieja en Praga, uno de los lugares más visitados por los turistas.

19-05-2020