Eugenio Onieguin entró en el escenario del Teatro Nacional

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La nueva puesta en escena del ballet Eugenio Onieguin ha sido elogiada por el público y la crítica. Con esta obra maestra del compositor ruso Piotr Ilyitch Tchaikovsky, el Teatro Nacional de Praga rinde homenaje a John Cranko, coreógrafo y bailarín de origen sudafricano.

John Cranko montó este ballet en 1965 para Stuttgart Ballet, compañía de la cual fue director artístico, y la crítica la considera como su mejor coreografía, explicó Petr Zuska, director artístico del Teatro Nacional.

"Onieguin" es un ballet impresionante que se ha vuelto en uno de los más solicitados. En la escenificación en Praga cooperaron nuevamente Jane Bourne e Ivan Cavallari, asistentes y colaboradores de Cranko. Hace dos años nos ayudaron con la escenificación en Praga de "La fierrecilla domada", otra coreografía de Cranko. En el futuro planeamos ofrecer al público otras obras de este reconocido coreógrafo del siglo XX, fallecido en 1973".

El ballet es una historia de amor no correspondido entre Tatiana, una muchacha joven e inocente, y Onieguin, un cínico aristócrata que tarde se da cuenta de su error.

Puesto que se trata de una historia llena de emociones, su interpretación requiere una gran expresividad y una técnica brillante, señaló Petr Zuska.

"John Cranko es un gran narrador. Su coreografía es exigente, pero clara y explícita, de manera que no es necesario que el público conozca el poema de Pushkin para comprender qué es lo que sucede en el escenario. Además, tiene un carácter atemporal. El espectador fácilmente se olvida que se trata de una historia ficticia que se desarrolla en Rusia en el siglo XIX, y la concibe como un tema actual".

El ballet, al igual que la ópera de Piotr Ilyitch Tchaikovsky, está compuesto por tres actos y está inspirado en el poema del clásico de la literatura rusa Alexandr Pushkin.

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