Ex presidente polaco Jaruzelski pidió perdón por la invasión de Checoslovaquia en 1968

22-08-2005

El antiguo ministro de defensa y ex presidente polaco Wojciech Jaruzelski se disculpó este domingo ante la nación checa por la participación de su país en la invasión de Checoslovaquia en 1968.

Wojciech Jaruzelski (Foto: CTK)Wojciech Jaruzelski (Foto: CTK) El 21 de agosto de 1968 Checoslovaquia despertó con tanques en sus calles. El Kremlin había dado la orden de asfixiar el movimiento reformista encabezado por Alexander Dubcek que buscaba poner "un rostro humano" al socialismo.

Con ocasión del 37 aniversario de la agresión del Pacto de Varsovia, el ex ministro de Defensa polaco Wojciech Jaruzelski se disculpó por haber dado a sus soldados la orden de participar en la invasión de Checoslovaquia.

"Se trata de algo que me duele y me agobia. Me da mucha pena, pero en aquel momento no pude actuar de otra manera, aunque se tratara de una decisión política absurda", dijo Jaruzelski agregando que en aquel momento resultaba imposible no firmar la orden para la invasión, pero que pedía perdón a la nación checa por haber sido copartícipe en semejante acción.

Acto conmemorativo ante el edificio de la Radiodifusión checa  (Foto: Dan Materna, MF Dnes, 22.8.2005)Acto conmemorativo ante el edificio de la Radiodifusión checa (Foto: Dan Materna, MF Dnes, 22.8.2005) El Pacto de Varsovia, controlado por la Unión Soviética, envió a Checoslovaquia en la madrugada del 20 al 21 de agosto de 1968 un total de 600 mil soldados y 6300 tanques para aplastar el movimiento democratizador.

En la operación tomaron parte 550 aviones de combate y 2000 cañones y lanzamisiles. Esa descomunal fuerza estaba destinada a paralizar a los 150 mil soldados checoslovacos. Por orden de la dirigencia política checoslovaca, el Ejército nacional no opuso resistencia a los invasores.

El mayor número de muertos y heridos se registró el 21 de agosto de 1968, ante el edificio de la Radiodifusión Checoslovaca, en Praga. Los praguenses acudieron a la Calle Vinohradská, en el centro de la capital checa, para defender las instalaciones de la radio.

Tres de los manifestantes cayeron abatidos por el fuego de los soldados soviéticos, 12 perecieron al estallar un carro de municiones de los ocupantes y dos murieron al saltar por la ventana de una casa incendiada durante el enfrentamiento.

Las tropas invasoras abandonaron el país el 30 de junio de 1991 como resultado de las negociaciones con las autoridades democráticas llegadas al poder tras el triunfo de la Revolución de Terciopelo que derrocó al régimen comunista checoslovaco en 1989.

22-08-2005