Fricciones entre el presidente de la república y antiguos disidentes

24-05-2005

"La postura de Klaus va en contra de actividades similares a las que empleamos en la lucha contra el régimen anterior" dijo un grupo de ex disidentes como reacción a las críticas del presidente de la República a las Organizaciones No Gubernamentales.

Vaclav Klaus (Foto: CTK)Vaclav Klaus (Foto: CTK) Doce destacados ex disidentes checos, o sea antiguos luchadores contra el comunismo, enviaron una carta abierta al presidente de la República, Václav Klaus, en la que reaccionan a las críticas expresadas por el mandatario contra las ONG en la reunión del Consejo de Europa celebrada en Polonia.

El presidente Václav Klaus advirtió sobre el peligro que representan las Organizaciones No Gubernamentales, que desde su punto de vista sin disponer de mandato político influyen cada vez más en importantes sectores de la vida pública.

El ex disidente y antiguo ministro del Interior, Jan Ruml, advirtió que el presidente Klaus arremetió contra los principios democráticos garantizados por la Constitución de la república.

Vaclav MalyVaclav Maly No es la primera vez que Václav Klaus tiene fricciones con los antiguos disidentes, momentos de tensión se registraron incluso con el ex presidente Václav Havel, quien fuera el principal protagonista de la Revolución de Terciopleo que derrocó al comunismo en Checoslovaquia en 1989.

"Es muy triste que estas personas no hayan comprendido nada, pero nada de lo que ocurre en la actualidad" dijo como respuesta a la carta de los antiguos disidentes el presidente Klaus.

Entre los signatarios de la carta abierta al presidente de la república destacan el obispo auxiliar de Praga, Václav Malý, la psicóloga Jirina Siklová, el rabino de Praga, Karol Sidon, el diputado y pastor evangélico Svatopluk Karásek entre otros.

Jan Ruml insiste en que este grupo de antiguos disidentes siente que las palabras del presidente de la república contra las Organizaciones No Gubernamentales amenazan la democracia, ya que la sociedad civil y este tipo de organizaciones son vitales en la sociedad democrática donde el Estado no puede ni debe dominar todo.

"Las Organizaciones No Gubernamentales son parte inseparable de la democracia y no un peligro como sugirió el presidente Klaus", matizó el ex disidente Jan Ruml.

24-05-2005