Gobierno checo propone reducir el nivel del sustento mínimo

03-02-2005

El Gobierno aprobó este miércoles la propuesta del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales checo de reducir, en una tercera parte, el nivel del sustento mínimo en la República Checa para motivar a los ciudadanos desocupados a buscar trabajo.

Bohuslav Sobotka, ministro Finanzas (a la izquierda) y Zdenek Skromach, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales (Foto: CTK)Bohuslav Sobotka, ministro Finanzas (a la izquierda) y Zdenek Skromach, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales (Foto: CTK) En caso de que el proyecto gubernamental sea aprobado por el Parlamento, el nivel del sustento mínimo disminuirá el próximo año de las actuales 4 300 coronas, unos 143 euros, a 2 870 coronas al mes, una suma equivalente a 96 euros. Según el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales socialdemócrata, Zdenek Skromach, esta medida animará a los ciudadanos a ser más activos a la hora de buscar empleo y a aceptar un trabajo menos pagado en lugar de quedarse en casa cobrando subsidios sociales.

Por su parte, el opositor Partido Cívico Democrático considera la disminución del nivel del sustento mínimo como una solución en fárfara, y está decidido a no apoyarla si antes la coalición gubernamental no manifiesta claramente si va a crear nuevos puestos laborales y cómo va a crearlos. Así lo confirmó a la Radiodifusión Checa el diputado de este partido, Martin Ríman.

"En caso de reducirse los subsidios sociales, existe el peligro de que se registre un crecimiento de la economía sumergida. Aquí hay una gran desproporción. Por un lado, la restricción de los subsidios sociales, con la que el ministro Skromach promete una mayor motivación para buscar un empleo, y por el otro, el hecho de que realmente no hay puestos laborales".

Los subsidios sociales se calculan en base al nivel del sustento mínimo. Su reducción complicará la vida en especial a los ciudadanos para los que la ayuda del Estado representa su única fuente de ingresos, sin expectativas de poder cambiar su situación. Se trata, por ejemplo, de madres que tienen que quedarse en casa con sus hijos pequeños a los que sostienen solas sin el apoyo financiero del padre. O personas en paro, en edad a punto de jubilarse, a las que los empleadores checos rechazan contratar.

03-02-2005