La clase trabajadora tradicional y la Chequia de los pueblos y ciudades pequeñas

20-09-2019

Un reciente estudio sociológico encargado por la Radio Checa dividía la sociedad checa en seis grupos diferentes, uno de ellos es la clase trabajadora tradicional, que supone el 14% de la población.

Zbyněk Nyč, foto: Michaela Danelová, ČRoZbyněk Nyč, foto: Michaela Danelová, ČRo En el marco del proyecto “Separados por la libertad”, la Radio Checa encargó un estudio sociológico que analiza las características de los distintos grupos sociales que componen el país.

Foto: archivo de ČRoFoto: archivo de ČRo De los resultados del estudio se desprende que el 14% de la población en Chequia se encuadra en lo que se ha denominado como “clase trabajadora tradicional”, que incluye, por ejemplo, a trabajadores manuales y obreros cualificados.

Estas personas tienen unos ingresos ligeramente por encima de la media nacional, tienen su propia casa y suelen vivir en pueblos o ciudades pequeñas, por lo que se puede decir que poseen un buen nivel de vida.

Para conocer un poco más sobre el día a día de alguien que pertenece a este grupo social, la Radio Checa ha entrevistado a Zbyněk Nyč, un carpintero de 56 años que vive en un pueblo cerca de Náchod, al norte de Chequia.

El señor Nyč lleva ya 15 años trabajando en el desván de un monasterio, donde construye o repara los diferentes encargos que va recibiendo. Ante todo, destaca que este trabajo es su pasión.

“Este trabajo me da alegría, porque es un trabajo creativo de verdad. No sé si la gente que está en las líneas de montaje de las fábricas de automóviles obtiene alguna alegría de lo que hace”.

Zbyněk Nyč, foto: Michaela Danelová, ČRoZbyněk Nyč, foto: Michaela Danelová, ČRo En 1991 tomó la decisión de trabajar como autónomo porque, según dice, no le gustaba tener jefe. Durante una época llegó a dirigir su propia empresa, aunque con el auge de las grandes fábricas, a día de hoy no es fácil encontrar trabajadores.

“Antes tenía empleados. Tenía una empresa con 15 trabajadores. Pero ahora no hay gente, todos se han ido a fábricas de coches o a líneas de montaje. Allí es más fácil y ganan más dinero”.

En muchos casos, los ciudadanos encuadrados en la clase trabajadora tradicional construyeron hace décadas sus propias casas en pueblos, por lo que no se enfrentan a la difícil situación inmobiliaria que se vive hoy en día en las grandes ciudades. Zbyněk Nyč señala que su hogar está en un sitio muy tranquilo.

“Este sitio donde hemos construido la casa es tranquilo, pero al mismo tiempo está cerca del centro y de otras cosas como oficinas del Estado, y nos cruzamos siempre con gente que ya conocemos”.

Zbyněk Nyč con su familia, foto: Michaela Danelová, ČRoZbyněk Nyč con su familia, foto: Michaela Danelová, ČRo La clase trabajadora tradicional no invierte mucho tiempo o dinero en la cultura cuando se trata de aprovechar su tiempo libre. Por un lado, estas actividades no son tan accesibles en los lugares donde viven, y por otra parte, prefieren pasar el tiempo en casa con la familia, cuidando su jardín o visitando la naturaleza.

Para el señor Nyč, una de las mejores maneras de relajarse es ir al gimnasio, como cuenta a la Radio Checa.

“Esto es relajante. La mente descansa y el cuerpo se fortalece, y no duele nada. Si no haces ejercicio, te duelen las articulaciones y la espalda. Suena paradójico, pero viniendo aquí a levantar peso mi cuerpo se fortalece y me siento mejor”.

Zbyněk Nyč admite que no echa de menos la cultura, ya que le gusta estar rodeado de naturaleza y tiene tareas de sobra que hacer en casa, y eso le entretiene.

“La cultura no es una necesidad, lo importante es tener la naturaleza. Aquí tenemos trabajo que hacer con la casa, poner estanterías, terminar un estanque, quiero hacer un invernadero, no tenemos todavía un sistema de irrigación. Tengo planes para 200 años”.

Zbyněk Nyč con su familia, foto: Michaela Danelová, ČRoZbyněk Nyč con su familia, foto: Michaela Danelová, ČRoAdemás, el trabajo es una parte muy importante de su vida, por lo que a veces siente que hablar con los clientes y la gente del pueblo durante el día forma parte también de su tiempo libre y se divierte con ello.

“Teniendo en cuenta lo que hago, sí. Me relajo en el trabajo. Viene gente que sabe del tema y hablamos sobre ello, y eso también es parte de mi tiempo libre”.

La familia de Zbyněk Nyč está contenta con el lugar donde vive porque es posible organizar celebraciones familiares con privacidad y sin molestar a nadie, algo que sería más difícil en un bloque de pisos.

En su tiempo libre, al señor Nyč también le gusta disfrutar de sus nietos y cuidar animales. Como en casa hay mucho espacio, puede permitirse tener tres perros, un gato, una serpiente y una tortuga.

Según el estudio sociológico “Separados por la libertad”, la clase trabajadora tradicional tiene núcleos familiares más cerrados, dan mucha importancia a la familia, pero no suelen tener fuertes lazos con la comunidad local y el número de conocidos en los que pueden confiar es limitado.

El 87% tiene su propia casa o piso, casi la mitad de ellos vive en poblaciones de menos de 5000 habitantes y sus mayores amenazas en el futuro son la globalización y la automatización del trabajo, hechos que podrían reducir sus oportunidades laborales.

20-09-2019