La última victoria de Miloš Zeman

29-01-2018

El presidente Miloš Zeman fue reelecto por cinco años más. Consiguió un apoyo mayor que en las elecciones anteriores, pero su victoria no fue aplastante.

Miloš Zeman, foto: ČTKMiloš Zeman, foto: ČTK El político Miloš Zeman logró lo que quería. A nivel personal consiguió ser el primer presidente electo por sufragio directo y ahora obtuvo el segundo y último mandato que posibilita la Constitución de la República.

En su discurso, tras conocerse los resultados electorales subrayó que era su última victoria, porque ya no habrá derrotas políticas. Misión cumplida, pareció decir.

No obstante, su innegable triunfo demostró que su contrincante, el científico Jiří Drahoš, fue un rival duro de pelar, que perdió por unos 150.000 votos. Para Radko Kubičko, comentarista de la Radiodifusión Checa, el candidato Zeman se dirigió al electorado con un mensaje directo.

“Miloš Zeman consiguió eliminar a todos los eventuales contrincantes. Como representante de una fuerte retórica antiinmigración, populista y nacionalista, fue el único que llevó semejante discurso a la contienda electoral“.

“En la campaña (Drahoš) apostó por la honestidad, la no agresividad, la integridad de un científico serio, y el alto nivel de sus compañeros de equipo, más bien en campos fuera de la política”.

A pesar de una serie de elementos que no le favorecían, conocidos por todos en los últimos cinco años, Zeman se impuso. Según Kubičko, en esta línea se pudieron palpar unos seis puntos negativos.

“En su contra tuvo la fatiga, el deterioro de la salud y un estilo de vida poco saludable. Sin olvidar los escándalos del pasado, de los que fue políticamente responsable, un entorno de colaboradores problemáticos, así como el temor a su orientación hacia los regímenes autoritarios“.

El oponente de Zeman, Jiří Drahoš, antiguo director de la Academia de Ciencias, fue el polo opuesto en todo, y se convirtió en la esperanza de un amplio sector de la sociedad, según los votos alcanzados, que desean un cambio.

De acuerdo con Radko Kubičko, la falta de experiencia política y cierta escasez de carisma obstaculizaron el camino del profesor Drahoš hacia el Castillo de Praga.

Jiří Drahoš, foto: Khalil Baalbaki, ČRoJiří Drahoš, foto: Khalil Baalbaki, ČRo “En la campaña apostó por la honestidad, la no agresividad, la integridad de un científico serio, y el alto nivel de sus compañeros de equipo, más bien en campos fuera de la política. Contra él se impusieron la inexperiencia política, el nerviosismo en los debates, la falta de carisma y errores en la comunicación“.

Los checos eligieron al viejo-nuevo presidente de la República, pero en el escenario político queda mucho por resolver. Tras las elecciones generales de octubre todavía no hay Gobierno. El primer ministro Andrej Babiš, actualmente en dimisión, tiene que conseguir el voto de confianza de la Cámara Baja para su Gabinete.

Del resultado de las elecciones presidentes dependía el futuro del primer ministro Babiš. Gracias al triunfo de Zeman podrá respirar por algún tiempo, pero de acuerdo con Radko Kubičko, el presidente busca lo que fortalezca su propia política.

“La reelección de Zeman marcará las políticas post-electorales a nivel gubernamental y parlamentario. La situación ideal para él es un Gobierno minoritario de un solo color, que mediante hábiles tácticas conseguiría apoyo para sí mismo y sus acciones. Es por ello que continuará presionando al líder del movimiento ANO, Andrej Babis, o al que le convenga“.

“La reelección de Zeman marcará las políticas post-electorales a nivel gubernamental y parlamentario. La situación ideal para él es un Gobierno minoritario de un solo color”.

La Cámara Baja entregó a Andrej Babiš a la Justicia para que afronte un proceso por sospechas de fraude de fondos europeos. El presidente Zeman se comprometió a darle tiempo para las negociaciones con las formaciones políticas en busca de 101 votos para pasar la moción de confianza de su Gabinete.

Durante las elecciones presidenciales, Andrej Babiš pidió a sus seguidores que votaran por Zeman. El mandatario fue reelecto, pero el primer ministro en dimisión no tiene nada seguro.

29-01-2018